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viernes 16 de septiembre de 2016, 01:00

Marcha estudiantil reitera las deudas pendientes en educación

A casi un año de la histórica movilización de los estudiantes secundarios que sacudió los cimientos del sistema educativo, hoy se realiza la segunda Marcha Nacional de Colegios Públicos y Privados, en demanda de una mayor inversión en el sector. Varios reclamos ya habían sido planteados en aquella marcha; el Gobierno se comprometió a atenderlos, pero no cumplió. El ministro Enrique Riera, en una lamentable acción intimidatoria, amenazó con marcar ausencia y poner "un gigantesco cero" a los alumnos, y descontar salarios a los docentes que concurran a la marcha. Olvida que exigir derechos y reclamar mejor educación para un mejor país es otra forma de dar clases, esta vez de civismo democrático.

La primavera estudiantil nuevamente llega antes del inicio oficial de la estación de las flores y de la juventud.

En forma paralela a la movilización de los estudiantes universitarios, que por segundo año retoman las banderas de aquella histórica #UNAnotecalles, también los estudiantes secundarios vuelven hoy a las plazas y a las calles, con una segunda Marcha Nacional de Colegios Públicos y Privados (Mncpp), reeditando la recordada manifestación del 18 de setiembre de 2015, que sorprendió por la masiva participación y por la contundencia de sus reclamos.

Aquella vez, la entonces ministra de Educación, Marta Lafuente, salió a recibir a los estudiantes frente a la sede del Ministerio, con un ramo de flores. Los dirigentes de la marcha le respondieron: "No queremos flores, sino una mejor educación", y le entregaron una lista de reclamos, de los cuales muy pocos puntos se cumplieron. La ministra se vería forzada a renunciar meses después, ante el agravamiento del conflicto, cuando los estudiantes tomaron varios colegios en protesta ante la falta de respuestas.

Esta vez, el actual ministro, Enrique Riera, no sale con flores, sino con espinas para los estudiantes. En una declaración emitida en la víspera, advirtió que los alumnos que participen de la marcha de este viernes llevarán ausente, y aquellos docentes que se acoplen sufrirán descuentos en su salario. "Si tienen un examen llevarán un gigantesco cero", agregó, desconociendo quizás que dentro del actual sistema de evaluación no existe la calificación cero. Además, una ausencia no determina la calificación del alumno, porque la evaluación es por procesos.

Más allá de la lamentable reacción represiva del secretario de Estado, lo importante es el reclamo de los estudiantes, que como punto central piden un aumento progresivo de la inversión estatal en el campo de la educación, que actualmente está en el orden del 3.7% del producto interno bruto, y los jóvenes piden que se vaya incrementando gradualmente hasta llegar al 7% del PIB, como recomiendan los organismos internacionales.

Además, reiteran otros reclamos de la marcha anterior que no se han cumplido, como mejorar la infraestructura de escuelas y colegios que se siguen cayendo por falta de mantenimiento o mala construcción, invertir más en la capacitación docente, duplicar la provisión de los kits escolares, incrementar el plan piloto del almuerzo escolar para los de la Media y más cantidad de libros de texto, entre otros puntos.

El ministro Riera lamenta que con la marcha estudiantil se pierdan clases. Olvida que exigir derechos y reclamar mejor educación para un mejor país es otra forma de dar clases, esta vez de civismo democrático.