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Mundo
domingo 20 de noviembre de 2016, 04:03

La Historia de América Latina está en constante reescritura, dice Vásquez

Miami (EE. UU.), 20 nov (EFE).- Las mentiras o las verdades a medias oficiales hacen que en América Latina la "Historia esté siempre reescribiéndose", afirma el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez en una entrevista con Efe en Miami.

Vásquez acaba de presentar en la Feria del Libro de esta ciudad "La forma de las ruinas", su última novela, en la que engrana los asesinatos del caudillo colombiano Jorge Eliécer Gaitán (1948) y del político liberal Rafael Uribe Uribe (1914) con vivencias e inquietudes personales.

De hecho, el narrador es él, Juan Gabriel Vásquez, con lo que el elemento autobiográfico se presenta "sin máscaras ni velos".

Este recurso narrativo responde a las "obsesiones y preocupaciones" de su novela y a la idea de que con otro narrador la historia resultaría "más difícil de creer", señala.

El autor bogotano (1973) dedicó siete años a investigar y preparar la novela y tres años a escribirla, un proceso "agotador física y emocionalmente".

La idea inicial surgió en 2005 pero lo que finalmente se transformó en el puntal de "La forma de las ruinas" fue el contacto del autor con un médico que heredó de su padre, un reputado forense, una vértebra de Gaitán y una parte del cráneo de Uribe.

Sabedor del interés de Vásquez por el caudillo asesinado, se presentó para enseñarle esos "tesoros".

En la vértebra se aprecia el orificio de una de la balas que mataron a Gaitán, cuyo asesinato dio lugar a la revuelta conocida como "el bogotazo", y la calota, el hueso de la parte superior de la cabeza, está rota por los golpes que los asesinos de Uribe Uribe le asestaron con hachuelas.

Son dos perfectas muestras de la violencia en Colombia, un tema presente también en las obras anteriores de Vásquez, como "El ruido de las cosas al caer".

Ahora el escritor hace énfasis en la necesidad de iluminar dos asesinatos políticos rodeados de grandes zonas oscuras.

"Uno de los grandes puntos de las novela es la división entre la gente que entiende el mundo en términos de teorías de la conspiración y los que no creen en 'manos negras'", dice.

Para Vásquez, la teoría de la conspiración es un "mecanismo de defensa", "una respuesta que damos los ciudadanos cuando nos damos cuenta de que las versiones oficiales son mentiras, que se oculta parte de la verdad".

"De eso los colombianos sabemos mucho", añade Vásquez, quien menciona que si bien la novela no trata sobre los asesinatos de lideres políticos colombianos más cercanos a nuestros días, como Luis Carlos Galán (1989) y Carlos Pizarro (1990), quiere que los lectores vean la necesidad de una "iluminación de esos hechos", tampoco totalmente aclarados.

Como ejemplo de la tarea de "reescribir la Historia" que muchos escritores latinoamericanos han asumido ante la diferencia entre la realidad y la versión oficial, menciona un pasaje de "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez en el que Arcadio Buendía dice que una 3.000 personas murieron en la "Matanza de las Bananeras".

Así se conoce la masacre ocurrida los días 5 y 6 de diciembre de 1928 en una localidad del norte de Colombia donde los militares enviados para acabar con una huelga abrieron fuego contra los trabajadores de la estadounidense United Fruit Company.

El Gobierno colombiano de la época empezó diciendo que había habido solo un puñado de heridos, luego fueron decenas de muertos y luego centenares, señala Vásquez.

"La literatura latinoamericana siempre ha tratado de recordar lo que otros quieren que se olvide", dice.

En el caso de Colombia, las versiones oficiales sobre los asesinatos de Gaitán y Uribe Uribe son dos "grandes mentiras" y los verdaderos culpables nunca se han hallado.

"La forma de las ruinas" consta de dos partes bien diferenciadas en la primera el protagonista es Carlos Carballo, un hombre agobiado por demonios personales, obsesionado con una teoría de la conspiración que explica el asesinato de Gaitán.

En la segunda domina Marco Tulio Anzola, un personaje real que admiraba a Uribe Uribe y estaba empeñado en descubrir la conspiración detrás de la verdad oficial del asesinato del líder liberal, por lo que se puso a investigar por su cuenta.

Al final las dos historias confluyen y se conocen las razones de la obsesión de Carballo.

"Es una novela donde todo el mundo está investigando algo, tratando de descubrir un secreto", dice Vásquez.

Para Vásquez, el género de la novela gira alrededor de un secreto, tanto grandes secretos históricos como los "misterios privados, del corazón".

El escritor bogotano prepara ahora un libro de ensayo muy personal acerca de la novela como género.

Ana Mengotti