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Mundo
sábado 17 de septiembre de 2016, 13:22

Hannibal Laguna y Dolores Cortés imponen carácter en la pasarela madrileña

Madrid, 17 sep (EFE).- La tercera jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha significado para Hannibal Laguna un cambio en el rumbo de su elegancia habitual, mientras que el baño de Dolores Cortés, inspirado en el Op-Art y en el arte cinético, se ciñe a las medidas de la top model brasileña Ana Beatriz Barros.

Hannibal Laguna está convencido de que los números nos "marcan", dice a Efe, una razón por la que este venezolano de nacimiento ha decidido rendir "homenaje" a España con "+34", el prefijo telefónico del país desde el extranjero.

"Es una colección mediterránea", explica Laguna, que advierte de que ha hecho un ejercicio de "contención" para crear modelos sobre los que resalten las piezas de su recién estrenada colección de joyas.

Vestidos lisos, "pero con magia", en crepe, "simples, sin artificios, pero con una cuidada confección para que sigan siendo identificables como 'un Hanibal Laguna'".

"Todo un reto", según confiesa el diseñador que vuelca en la noche y en los vestidos de fiesta el eje de su creatividad.

Brocados inspirados en faldas de Balenciaga sobre organza y lunares de brillantes son algunos de los detalles que estampan los delicados textiles de la colección.

Dolores Cortés, que contó con la presencia de la modelo brasileña Ana Beatriz Barros, subió a la pasarela una colección de baño inspirada en el arte cinético y el Op-Art, en la que sobresalen elegantes triquinis.

Como si fueran la mítica Jane Fonda en Barbarella, las modelos lucen piezas de formas arquitectónicas "de cierto aire galáctico".

Una propuesta apoyada en materiales exquisitos laminados en plata de distinta intensidad, tejidos acolchados con efecto 3D.

La delicadeza de las piezas de Ulises Mérida irradiaban la luz del Mediterráneo que plasmó Sorolla en sus cuadros y la dulzura y melancolía de la película "Muerte en Venecia", sus dos fuentes de inspiración.

Al margen de las tendencias, Mérida ha presentado prendas "ideadas para que cada mujer cree su propio sello, no sea una copia de nadie", comenta.

En esta ocasión, el creador se mantiene fiel a la esencia de su firma y continúa explorando en el concepto de la geometría hasta conseguir piezas de elegancia contemporánea.

Propone líneas rectas, pero también otras más poéticas y orgánicas, gracias a los tejidos que juegan con el movimiento.

Como prendas estrellas de la colección, destacan los ponchos o caftanes conjuntados con pantalones de talle alto o más bajo y la chaqueta americana.

Destaca su camisa blanca, Betina, que la ha presentado de quince maneras diferentes, muestra la versatilidad de esta prenda.

Francis Montesinos no entiende la moda masculina y femenina sin color, fusión y derroche de vitalidad, un estilo que perdura gracias a sus estampados florales, el punto y el crochet.

Ana Locking ha destruido las prendas para volver a reconstruirlas en un ejercicio de restablecer el "caos del pensamiento", explica la diseñadora.

Una colección muy pasional en la que los tejidos aparecen desflecados y reconstruidos, buscando la armonía de lo imperfecto en la que se mezclan tejidos suntuosos con otros como el algodón y gasas florales con faldas de camuflaje de volantes. Una explosiva combinación que funciona.

En las bambalinas de la pasarela Juan Duyos explica que la belleza de las flores le ha inspirado esta colección, "cuyo objetivo fundamental no es otro que embellecer a la mujer".

Los colores pasteles son la clave de una colección en la que prima el volumen y las profusiones de aplicaciones de flores, bien realizadas con lentejuelas, pedrería o tela.

Y en medio de tanta flor, surgen vestidos enormes de rayas, una sobredosis de tejidos que recuerdan a las corolas de las peonías, y pantalones muy, muy anchos o un pijama revisitando en verde agua.

En un crucero nos lleva Ion Fiz sobre una pasarela "con acento deportivo, que estará a la venta el próximo lunes", cuenta este diseñador que se inspira en la estética del mar.

Después, este vasco muestra prendas de más costura,un cóctel más relajado que en otras ocasiones con pinceladas metalizadas. La pieza más valiosa, un vestido largo envuelto con una red de pescar de Fuenterrabía cuajada de abalorios de nácar.

Por la mañana, mientras que Ulises Mérida presentó una colección poética, de siluetas depuradas con la que propone un estilo personal ("la mujer siempre dispone, elige lo que desea"), la creadora Dolores Cortés, que contó con la presencia de la modelo la brasileña Ana Beatriz Barros, mostró piezas de baño inspiradas en el arte cinético.

Romántico se presentó Juanjo Oliva, "aunque esta colección también tiene un toque macarra", explica este madrileño que tiene entre manos un nuevo proyecto, "Oliva", donde también tendrá cabida el hombre.

Sobre la pasarela, vestidos largos de noche con un toque rebelde y un estilismo masculino, que resulta contemporáneo.

Carmen Martín/Inmaculada Tapia