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Arte y Espectáculos
domingo 23 de octubre de 2016, 01:00

Girett rescata su contrabajo cuatro décadas después

Por Narciso Meza

ITAPÚA

El músico Néstor Damián Girett (68), de vasta trayectoria en la creación y difusión de la música popular paraguaya, se reencontró con el que fue su gran compañero de noches y madrugadas, 44 años después.

Se trata de un viejo contrabajo que el músico utilizó cuando integró el recordado dúo Pérez-Peralta, ícono de la interpretación y creación de canciones populares en los sesenta y setenta en el país.

Rufino Pérez Burgos y Abdón Peralta Burgos conformaron el dúo vocal más popular y exitoso que recorrió 14 años el país, cantando Blanca Rosa mi querida, Cordillerano ko che y otras tantas canciones que hasta hoy gozan de gran aceptación entre los seguidores del purahéi de tierra adentro.

Girett tenía 19 años y ya hacía tres que se mudó a la capital del país, buscando un espacio en el mundo de la música. En una noche de bohemia conoció a Rufino Pérez, quien le invitó a integrar el popular conjunto.

Era mayo de 1969 cuando Girett encargó a un artesano de Tucanguá, Cordillera, la elaboración de un contrabajo con frente y diapasón totalmente tallados, por ser conocido por esculpir hermosos tallados. Ese contrabajo fue el compañero del músico –Premio Nacional de Música 2005 por el Congreso de la Nación– durante cuatro años.

“Integré el dúo Pérez-Peralta de 1968 a 1972, tocando el contrabajo que –de manera particular– mandé a construir”, señaló Girett.

EMOCIÓN. Con evidentes signos de emoción, dejando caer algunas lágrimas, mirando y acariciando el instrumento en estado muy averiado, recordó lo sucedido tras dejar aquel famoso dúo. “Como no usaba más, le di a mi hermano, también músico. Él, tras actuar una noche en la compañía Potrero Alto de Santa Rosa, Misiones, vendió el contrabajo a un vecino”, historió.

Pasó el tiempo y un día Néstor le pregunta a su hermano Atilio: ¿Ha la ñande contrabajo moõ oime? Su hermano mayor le respondió que hacía años que vendió a un músico de Potrero Alto. A su vez, el comprador volvió a dar a otra persona el contrabajo.

Los vecinos del lugar cuentan que el señor que compró del hermano de Néstor lo cambió por dos kure ra’y (dos cerditos). Desde entonces, Néstor buscó el paradero del instrumento y 44 años después de cederle a su hermano, lo encontró en Yatytay, distrito ubicado a 140 kilómetros de Encarnación, en el nordeste itapuense.

“Me puse a rastrear y preguntar. Fui primero a Potrero Alto y ahí tuve una gran decepción, porque me dijeron que el que adquirió mi contrabajo hacía años se mudó a la zona de Itapúa”, relató el creador de Ahakuetévo a escribita, Por culpa de una esquelita, Isla Maleta, Salud che paraje kue, Rohejáta Teresita y otros temas, que no se dio por vencido.

“Después de mucho andar, contacté con el músico de Yatytay, Vicente Saucedo. Me envió una foto vía WhatsApp y al mirar, reconocí inmediatamente a mi viejo contrabajo”, recordó.

Se trasladó a la lejana localidad (a 500 kilómetros de Asunción) para verificar si de verdad se trataba del contrabajo con el cual grabó seis discos en Buenos Aires con el dúo Pérez-Peralta.

Vicente Saucedo, músico popular de Yatytay, sacó el viejo instrumento de un depósito del fondo de su casa. Al observar, Girett lo reconoció a primera vista. “¡Es mi contrabajo! El tallado frontal y su lomo siguen intactos, aunque está en estado de abandono desde hace muchos años”, dijo emocionado.

“Mi abuelo trajo de Misiones. Luego mi papá me regaló y yo pude tocar un tiempo. Después ya comencé a tocar el acordeón y el instrumento quedó tirado en casa. Por eso, se averió bastante”, contó Saucedo, que con un gesto noble y altruista cedió gratuitamente el instrumento.

“Para mí es muy importante recuperar este contrabajo, porque me abrió la puerta para lograr el salto a la popularidad y el éxito”, dijo Néstor, confundiéndose en un fuerte abrazo con Saucedo. “Lo haré restaurar. Es un gran objeto para mí, lleno de recuerdos”, finalizó.