18 de agosto
Sábado
Poco nublado con tormentas
13°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
22°
Lunes
Despejado
11°
23°
Martes
Despejado
17°
27°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Economía
domingo 30 de abril de 2017, 01:00

Desempleo e inflación

Desempleo e inflación son indicadores en interactividad permanente, objeto de numerosos estudios para cada país ya desde hace mucho tiempo. Esos datos en Paraguay de hoy hablan de un coeficiente de gente en edad de trabajar, que busca y no encuentra empleo, por encima del 7% de la población económicamente activa en 2016. El desempleo abierto afecta así a casi 250.000 personas. Son proyecciones oficiales.

La parte relacionada con el aumento del nivel de precios al consumidor, conocida por las siglas del IPC, procesados por el Banco Central del Paraguay, se halla en los últimos años en torno al 4% anual. La tasa objetiva de inflación en 2017 permanece a ese nivel. La inflación acumulada en 2016 llegó a 3,9%.

¿a menor inflación, mayor desempleo? En la academia –es decir, en las diversas universidades e institutos superiores que se dedican al estudio de la correlación de esas variables fundamentales en toda economía–, la curva de Phillips indicaba que supuestamente existía una relación inversa entre los índices de desempleo y de inflación: cuando uno aumenta, disminuye el otro, y viceversa.

En gran bretaña. Al colocar en coordenadas el desempleo en el eje de abscisas y en el de las ordenadas la inflación, William Phillips, economista neozelandés, obtuvo en noviembre de 1958 una curva con pendiente negativa. La curva de Phillips relaciona la inflación con el desempleo y sugiere que una política dirigida a la estabilidad de precios promueve el desempleo. Publicó un artículo titulado La relación entre el desempleo y la tasa de variación de los salarios monetarios en el Reino Unido, 1861-1957, en la revista Economica. Allí establecía que durante el periodo estudiado se había producido la mencionada correlación en la economía británica.

EN EEUU. Después de encontrar comportamientos similares en otros países, en 1960 Paul Samuelson y Robert Solow asumieron el trabajo de Phillips e hicieron explícito el vínculo entre la inflación y el desempleo, de manera que cuando el desempleo era bajo, la inflación tendía a ser alta y viceversa. Esta curva describió la experiencia de EEUU en los años 1960. El control de la inflación originó una contracción en la economía, incrementando el desempleo. Surgió así la expresión “tasa de sacrificio” que pone de manifiesto el porcentaje de producción anual perdida reduciendo la inflación en un punto porcentual.

evidencia años 70. Corrían los años 70 del siglo pasado, tras las repercusiones negativas en la oferta de hidrocarburos debido a la política seguida por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Paul Volcker, presidente del Banco Central norteamericano (Fed), decidió disminuir la tasa de inflación (10%) en detrimento del crecimiento de la economía de EEUU. Eso resultó en la mayor crisis económica sufrida por el país del Norte desde la gran depresión. Y la inflación se redujo, como se había previsto.

La correlación entre inflación y desempleo explicada por la curva de Phillips sucede de forma n-a-t-u-r-a-l en la economía. Pero cuando los gobiernos intentan influir en ambos mediante su política económica, la relación desaparece. Así, la hasta entonces curva de Phillips pasó a ser un conglomerado de datos aleatorios (periodo de 1969-1973) donde no se aprecia ninguna tendencia o relación entre las variables de inflación y desempleo.

en resumen. La curva de Phillips fue, durante los años sesenta, el eje central en el pensamiento macroeconómico, siendo utilizada en varios países para mantener el desempleo en cifras bajas mientras se toleraba una inflación moderada o alta. Sin embargo, durante la siguiente década, en los años setenta, se observó que ciertos países tenían simultáneamente inflación y desempleo elevados, fenómeno denominado con el neologismo “estanflación”.

Los análisis posteriores, impulsados fundamentalmente por Milton Friedman, primero, y por Robert Lucas, posteriormente, llevaron a poner en cuestión la relación mostrada por la curva de Phillips.