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Mundo
miércoles 7 de septiembre de 2016, 07:02

"Austerlitz" muestra en Venecia la banalización de la memoria histórica

Venecia (Italia), 7 sep (EFE).- A través de las miradas despreocupadas de los turistas que visitan campos de concentración nazis, el ucraniano Sergei Loznitsa realiza en el documental "Austerlitz" un duro retrato sobre la banalización de la memoria histórica que representan lugares como Dachau o Sachsenhausen.

Un trabajo presentado hoy en Venecia, fuera de concurso, con el que el cineasta ha tratado de responder a una pregunta: "¿por qué la gente pasa un fin de semana de placer en un lugar tan lleno de dolor y de horror?".

"Austerlitz", la obra de W. G. Sebald que narra la historia de un refugiado judío, llevó a Loznitsa a reflexionar sobre cómo se percibe el Holocausto hoy en día y fue el punto de partida para este documental, realizado en blanco y negro, con cámara fija y ausencia total de narración.

Solo imágenes de los turistas, con sus cámaras, sus ropas informales, sus sandwiches y sus reacciones apenas perceptibles desde que cruzan la entrada al campo, por la puerta que lleva el tremendo y famoso lema en letras de hierro "Arbeit macht frei" (El trabajo te hace libre).

Loznitsa visitó alguno de estos campos y sintió una sensación desagradable que le llevó a tratar de entender racionalmente lo que los visitantes sienten en sus visitas.

"En cierta forma es algo paradójico, porque la gente no piensa en el pasado, aunque sea un pasado reciente, cuando visita esos lugares", explicó el realizador en una rueda de prensa.

Las personas se muestran indiferentes en sus paseos por las celdas o las cámaras de gas donde los nazis encerraron y mataron principalmente a judíos pero también a gitanos, homosexuales, enfermos mentales o prisioneros políticos.

Y los comentarios que graba la cámara podrían ser los que cualquier realiza cuando visita la Torre Eiffel o el Empire State, sin sentimientos de dolor o de horror por el recuerdo de lo ocurrido allí.

Una película que comenzó a rodar sin ninguna estructura planificada, algo imposible en su opinión, cuando se trata de filmar "un lugar que ha transformado hombres en cenizas".

"Cuando estaba a punto de rodar, lo que me interesaba eran las cara de las gentes, quería ver sus expresiones", explicó Loznitsa, que aseguró que frente a los campos de Dachau o Sachsenhausen, los más visitados por su cercanía a Múnich y Berlín, respectivamente, él prefiere el de Bergen-belsen.

"No hay crematorio ni barracones. Hay un museo y al fondo flores, fotos y piedras que recuerdan a las personas que estuvieron allí. (...) Solo muestra fotos de cómo era en aquella época. Es un lugar del recuerdo, donde se puede ir a rezar, sin instrucciones para los turistas", explicó este prestigioso documentalista.

Por eso, con "Austerlitz", su objetivo es "forzar a la gente a preguntarse por qué están ahí" y no solo a "caminar por la superficie".