07 ene. 2026

Asteroides pudieron llevar agua al interior de la Luna

La mayoría del agua contenida en el interior de la Luna podría haber sido llevaba por asteroides hace entre 4.500 y 4.300 millones de años, según revela un estudio publicado este martes por la revista británica “Nature”.

asteroides.jpg

Asteroides pudieron llevar agua al interior de la Luna, según estudio. Foto: hoy.com.do.

EFE


La investigación, liderada por expertos de la Open University de Milton Keynes, en el Reino Unido, apunta a que el agua pudo aparecer en nuestro satélite natural al principio de su formación.

La opinión generalizada de la comunidad científica señala que la Luna se formó a partir de los restos generados por la gran colisión ocurrida hace unos 4.500 millones de años entre un planeta del tamaño aproximado de Marte y la Tierra.

Poco después de ese evento, el nuevo astro podría haber obtenido agua cuando aún era un ente parcialmente fundido, con zonas cubiertas por un “océano de magma” y una “corteza primordial” en formación.

“En ese tiempo, la Luna estaba siendo bombardeado con los impactos de asteroides que podrían haber depositado agua en el interior lunar. Las composiciones isotópicas de elementos volátiles en las muestras obtenidas de la Luna sugieren que los asteroides húmedos eran la fuente principal de agua, mientras que menos del 20% de los volátiles interiores provenían de cometas”, explican los autores en el texto.

Hasta la fecha, el momento y el origen de la aparición de agua en el satélite ha sido un misterio para los investigadores, al tiempo que han desarrollado diferentes teorías para explicar la contribución de meteoritos y asteroides a este hecho.

Para acotar los tiempos e identificar las fuentes del agua, los expertos de la Open University han recurrido al estudio de modelos numéricos y a la medición de composiciones isotópicas tomadas de muestras lunares obtenidas por estudios anteriores.

En este sentido, constataron que el agua fue llevado al interior de la Luna durante un periodo de ente diez y 200 millones de años, mientras el citado “océano de magma” estaba aún presente.

A partir de los datos del hidrógeno y nitrógeno detectado en la muestras lunares, los científicos descubrieron que un tipo de asteroides “ricos en agua”, conocidos como “condritos carbonáceos”, son los principales responsables de la presencia del agua en la Luna.

Su modelo de estudio recreó un escenario en el que los citados asteroides, y en menor medida cometas, colisionaron con el mar de magma, al tiempo que una corteza formada en su superficie impedía la pérdida de elementos volátiles en el espacio a través de un proceso de gasificación, lo que permitió la retención del agua en el interior de la Luna.

Más contenido de esta sección
Un equipo de investigadores internacionales descubrió en la ciudad marroquí de Casablanca restos fósiles de homínidos de hace 773.000 años que aportan claves sobre el origen común del hombre moderno, Homo sapiens.
Una mujer murió este miércoles tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) de Estados Unidos en Minnesota en una confrontación por las crecientes redadas migratorias en ese estado, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó este miércoles que está en un proceso de negociación con Estados Unidos para la venta de “volúmenes” de crudo, luego de que el presidente Donald Trump asegurara que el Ejecutivo de Caracas está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo.
Una paraguaya pudo recuperar un reloj Rolex valuado en USD 50.000 luego de que se lo perdiera en Punta del Este, Uruguay, donde pasa sus vacaciones.
El Ministerio de Transportes de Rusia denunció hoy la “intercepción ilegal” del petrolero ‘Marinera’ que navegaba bajo bandera rusa en aguas internacionales, hecho que calificó de ilegal al contravenir la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto.
El aspecto visual de las superficies está influenciado por su color y textura. Aunque la creación y el ajuste de los colores estructurales se ha logrado con nanoestructuras, crear superficies que puedan cambiar estas características de forma independiente, según se requiera, ha sido hasta ahora un reto.