27 de mayo
Miércoles
Lluvioso
19°
25°
Jueves
Lluvioso
17°
25°
Viernes
Cubierto
13°
24°
Sábado
Parcialmente nublado
10°
21°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Economía
miércoles 11 de enero de 2017, 02:00

ANDE sufre nuevo incendio y no se avizoran mejoras en el suministro

La subestación de Tres Bocas de la ANDE ardió ayer por la mañana y sus autoridades indicaron que la infraestructura ya tiene más de 40 años. La empresa tiene menos presupuesto y problemas persistirán.

Cerca de las 09.00 de ayer se registró un principio de incendio en la subestación Tres Bocas de la ANDE, ubicada en la ciudad de Villa Elisa. El siniestro se originó en la sala de celdas de los alimentadores de 23.000 voltios por un cortocircuito en un conductor subterráneo, lo que afectó principalmente la sala de control y uno de los transformadores de potencia explotó. Casi 30.000 usuarios de la zona, que son alimentados por la infraestructura, quedaron sin energía eléctrica, muchos de ellos hasta las 20.00 de anoche, según reportó la entidad antes del mediodía.

Anoche, desde las 21.30 y hasta la medianoche comenzó a ser repuesta la energía al 70% de las zonas afectadas, mientras seguían las tareas de recuperación de equipos dañados, cablerío e instalaciones de la subestación, según precisó el ingeniero Jorge Gamarra, director de Distribución de la entidad, quien precisó que en total fueron 24.000 en realidad los afectados, de los cuales 17.000 ya pudieron pasar la noche en sus hogares con la corriente repuesta. Hace dos días se registró un nuevo pico de consumo.

Esta nueva falla en el sistema de la ANDE se suma a los incendios de la estación de San Lorenzo (octubre 2015 y febrero 2016) y de Lambaré (febrero 2016), a más de los constantes problemas por la caída de alimentadores en días de tormentas.

Técnicos y sindicalistas de la estatal advirtieron que los problemas están lejos de parar, puesto que la entidad tiene menos recursos que en años anteriores y para este 2017 el presupuesto incluso es menor, por decisión del Poder Ejecutivo. Además, vecinos y políticos no permiten que la ANDE instale nuevas subestaciones que ayuden a alivianar la carga de los centros de distribución ya saturados.

Walter Causarano, gerente técnico de la empresa pública, indicó que la subestación Tres Bocas ya tiene más de cuatro décadas, por lo que los equipos ya perdieron su vida útil y justamente se estaba emprendiendo una licitación por G. 21.000 millones para potenciar la infraestructura, pero quedó en espera por una protesta en el proceso.

"Esperemos que estos hechos ya no sucedan, pero es una posibilidad porque al igual que Tres Bocas hay otros lugares con esta situación, como Lambaré. Estamos trabajando en Puerto Sajonia y Botánico para prever estos problemas de los cables subterráneos. Incluso hemos metido trabajos adicionales a los previamente licitados, para evitar estos inconvenientes", apuntó el ingeniero.

OBSTÁCULOS. Meses atrás, Víctor Romero, presidente de la ANDE, admitió que el verano 2017 tendría cortes de energía, producto de que no se pudieron hacer las inversiones en el sistema de distribución a tiempo. La imposibilidad de tener más subestaciones en el área metropolitana, por la reticencia de vecinos, es un factor clave. Los pobladores temen que las subestaciones generen cáncer y otras enfermedades, riesgos que la ANDE ya ha refutado en varias ocasiones.

Recientemente, el Tribunal de Apelación dio la razón a la compañía para que prosiga con los trabajos en la subestación Mburucuyá, luego de que vecinos hayan presentado un acción de amparo para impedir la obra.

También se está operando en el barrio Molino de Luque y a mediano plazo se prevé construir otras subestaciones, entre las que resaltan las de Mariano Roque Alonso, la del barrio Hipódromo, la del Parque Caballero y las ampliaciones que se harán en las de Villa Aurelia y Lambaré.

Actualmente, la principal apuesta de la ANDE en el sistema de distribución es reemplazar los alimentadores desnudos por protegidos, y que las lluvias ya no ocasionen la caída de los cables aéreos.