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Deportes
miércoles 7 de septiembre de 2016, 01:00

Airesrioplatenses

MUCHA AGUA. Horas antes del encuentro con Uruguay cayó una lluvia persistente sobre Montevideo. Incluso durante el desarrollo del partido no pararon de caer las aguas que, ciertamente, no eran muy fuertes, pero incomodaba.

CON PILOTOS. Todos los aficionados fueron bien ataviados al Centenario, porque se llevaron sus pilotos y sus paraguas para cubrirse de la lluvia, que no paró en estos últimos tres días.

BUENA CANTIDAD. Un buen contingente de compatriotas llegó hasta Montevideo. La principal avenida 18 de Julio fue la arteria por donde pasaron todos los buses y que estuvieron identificados con la bandera tricolor.

MUCHO ANTES. A falta de dos horas para el inicio del encuentro los aficionados que llegaron se Asunción ya se instalaron en el recinto del estadio Centenario. Varias banderas paraguayas flamearon en el sector de tribunas que están ubicadas hacia donde se encuentra imponente el río de la Plata.

MUCHO RUIDO. Cuando los porteros Diego Barreto, Justo Villar y Antony Silva ingresaron al campo de juego para los trabajos físicos, reaccionaron con un gran bullicio los componentes de la hinchada paraguaya que se llegaron hasta el Centenario. Más de 800 personas alentaron a la Albirroja.

POCO OPTIMISTAS. Los hinchas charrúas estuvieron con poco optimismo para el encuentro de anoche y producto de la poca confianza en el equipo, el estadio Centenario presentó muchos claros. Además, también para la inasistencia influyeron los altos precios de las entradas.

BUENA CARNE. Los compatriotas se deleitaron con la carne uruguaya. Es que en los alrededores del estadio Centenario varios hinchas de nuestro país realizaron una pausa para probar la carne charrúa.

IMPRESIONANTE. Durante el entretiempo fue impresionante cómo cayeron las gotas de agua sobre el estadio Centenario. Aquellos aficionados que estaban en los sectores donde no había techo tuvieron que ingresar debajo de las gradas para guarecerse.

NO FALLARON. El pronóstico que dieron las instituciones dedicadas a ese tipo de informaciones no falló, pues antes, durante y después de partido cayó mucha agua sobre Montevideo. Incluso en algunas zonas del campo de juego se pudo observar buena cantidad de agua.

En fin, todo jugó en contra del espíritu guaraní, la lluvia, el viento y el frío fue consecuente con el resultado final.