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Mundo
lunes 7 de noviembre de 2016, 05:13

La Alianza libia arrebata a los yihadistas el penúltimo barrio en Sirte

Trípoli, 7 nov (EFE).- La alianza de milicias del oeste de Libia tomó el control del barrio de Al Yazira, uno de los dos que quedaban en poder de las yihadistas en la ciudad de Sirte, en la costa centro del país.

Fuentes de la citada alianza, que controla la ciudad de Misrata, revelaron a Efe que apenas queda un área de 700 metros por rastrear en la que podría haber aún presencia de algún francotirador afín a la rama libia de la organización terrorista Estado Islámico.

Durante estas operaciones de estabilización de posiciones y limpieza de explosivos y trampas de la citada zona los milicianos libios encontraron a 14 civiles de familias que vivían junto a los fanáticos.

"La mayoría son mujeres y niños, familiares de los terroristas. Una de ellas era la esposa de uno de los líderes de la ciudad y seis de ellas eran de origen africano (subsahariano)", detalló la fuente militar.

El coronel Mohamad Guenana, uno de los portavoces de la Alianza, confirmó, por su parte, que la aviación estadounidense ha interrumpido los bombardeos sobre Sirte iniciados el pasado 1 de agosto.

"Su misión se limita ahora a la vigilancia y rastreo aéreo", afirmó el oficial, antes de indicar que el progreso de las fuerzas terrestres libias hace que el riesgo de bajas colaterales por fuego amigo haya crecido.

En cuanto a las bajas, el coronel Mohamad Algbar, otro de los portavoces de la alianza, aseguró que su número ha superado los 650 soldados muertos desde que comenzara la ofensiva para recuperar la ciudad, el pasado mes de mayo.

"En las últimas horas han muerto otros dos milicianos y otros 22 resultaron heridos", señaló.

El oficial se quejó, asimismo, del descenso del apoyo que proporcionaba a la alianza el llamado gobierno de unidad nacional, establecido en Trípoli y apoyado por la ONU pese a carecer de legitimidad internacional y local.

"Los mecanismos de ayuda eran muchos al inicio de la ofensiva, pero ahora es muy débil. La mayor parte de las armas y municiones proviene de la ciudad de Misrata", subrayó.

Las milicias del oeste de Libia, lideradas por la ciudad de Misrata, emprendieron el pasado junio una ofensiva militar para recuperar el control de Sirte, conquistada por los yihadistas en febrero de 2015.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que hace cinco años la comunidad internacional apoyara el alzamiento rebelde en Bengasi y contribuyera militarmente a la caída de Al Gadafi.

Cinco años después, dos gobiernos, uno en Trípoli (oeste) y otro en Tobruk (este) luchan por hacerse con el poder y el control de los recursos petroleros con ayuda de decenas milicias que cambian a menudo de bando.

De la situación se han beneficiado grupos yihadistas como la rama libia del Estado Islámico, Boko Haram o la organización de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) que han penetrado y extendido su influencia en el país.