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Mundo
domingo 25 de septiembre de 2016, 13:42

Comunidad judía de Guatemala se va de la capital por presiones extranjeras

Guatemala, 25 sep (EFE).- Una comunidad judía de unas 500 personas de la capital de Guatemala, investigada recientemente para esclarecer si en su entorno había víctimas de maltrato infantil, abandonó hoy la capital por "presiones políticas extranjeras".

David Sandoval, un judío ortodoxo miembro de este grupo, explicó a Efe que se van por "presiones políticas extranjeras sobre el Gobierno de Guatemala basadas en calumnias o difamaciones", por personas "que dicen cosas que no son ciertas".

El pasado 13 de septiembre, los fiscales realizaron unos siete allanamientos para establecer si una niña israelí que tenía prohibición legal de salir de su país se encuentra en Guatemala y también determinar si habían niños víctimas de maltrato.

Los resultados de estas investigaciones no trascendieron, pero en su momento uno de los habitantes de esta comunidad, Joel Helbrans, denunció a la prensa el método de proceder de las autoridades, y achacó esto al Gobierno de Israel, que buscaría desmantelar la comunidad por su actividad social.

Los judíos, que alquilaron camionetas para mover sus pertenencias, van camino ahora al departamento de Santa Rosa, concretamente al municipio de Oratorio, ubicado a 57 kilómetros al sureste de Ciudad de Guatemala.

Esta misma comunidad religiosa fue expulsada del municipio de San Juan La Laguna en 2014, un caso por el que está procesado el exalcalde de ese municipio Antonio Adolfo Pérez y Pérez, quien está imputado por los delitos de abuso de autoridad y discriminación con agravación de la pena.

La comunidad judía ortodoxa, integrada por unas 70 familias, en su mayoría extranjeros, abandonaron la población indígena de San Juan la Laguna, en el oeste de Guatemala, luego de recibir amenazas si no se marchaban del lugar.

El grupo, integrado por personas provenientes de Estados Unidos, Israel, el Reino Unido y Rusia, se había asentado en la población ubicada a la orilla del Lago de Atitlán, en el departamento de Sololá, a unos 145 kilómetros de la capital, aunque anteriormente ya habían sido expulsados de Canadá.

Según los últimos datos disponibles, en Guatemala el 47 % de la población profesa la religión católica, 40 % son protestantes, 2 % practica otras religiones y el 11 % se declara ateo o agnóstico.