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Mundo
sábado 20 de agosto de 2016, 03:37

Matera reabre al público su Capilla Sixtina del arte rupestre

Roma, 20 ago (EFE).- La ciudad italiana de Matera, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1993, ha reabierto recientemente al público la Cripta del Pecado Original, conocida como la Capilla Sixtina del arte rupestre, una gruta repleta de frescos religiosos que busca ser un nuevo reclamo para el turismo del país.

Matera es una de las joyas del sur de Italia. Conocida como la ciudad de piedra, desprende un aroma a espiritualidad y a tiempo pasado, tanto es así que los cineastas Pier Paolo Pasolini y Mel Gibson la eligieron como localización para rodar "Evangelio según san Mateo" y "La pasión de Cristo", respectivamente.

La ciudad en sí misma ya es una visita obligada para aquellos que viajan al sur del país, principalmente por sus "sassi", literalmente "piedras", que es como se conoce a las viviendas excavadas en roca caliza en las que familias y animales convivían hasta hace relativamente pocas décadas y desde los primeros tiempos de la humanidad.

Precisamente los "sassi de Matera" y el conjunto de sus iglesias rupestres fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Pero Matera, Capital Europea de la Cultura 2019, tiene a partir de ahora otro elemento fundamental para atraer a nuevos turistas y también a los propios italianos que se acerquen hasta esta ciudad de la región de Basilicata: su Cripta del Pecado Original.

Se trata de uno de los tesoros más espléndidos de la zona y se encuentra cerca de la célebre Via Appia, a pocos Kilómetros de Matera, rodeada de naturaleza y viñedos.

A esta cripta, que era en el siglo VIII lugar de culto de una comunidad monástica asentada en la zona, se la conoce también como la Capilla Sixtina del arte rupestre.

Desde la Fundación Zètema, responsable de su restauración, explican que la comparación se debe a que esta cripta reproduce, setecientos años antes de que Miguel Ángel pintara sus frescos en la Capilla Sixtina del Vaticano, la escena de la transmisión de la vida por parte de Dios al hombre con el contacto vital de las manos.

La cueva, conocida coloquialmente como la gruta de los cien santos, presenta un vasto ciclo pictórico cuyas imágenes emiten "un mensaje de alto contenido teológico y son una expresión de fe por parte del pueblo creyente", aseguran desde la fundación italiana.

Entre los frescos, que datan del siglo IX, se encuentra una extensa reproducción de la Creación de Adán y Eva y de su posterior expulsión del paraíso por morder el fruto prohibido, que no está representado como una manzana sino como un higo, ya que la Biblia no especifica cuál fue el fruto por el que se sintieron tentados Adán y Eva.

El conjunto de pinturas de arte rupestre recrea también otras escenas religiosas.

Los tres ábsides que la conforman están iluminados por tres arcos decorados por pinturas que representan a los apóstoles San Andrés, San Pedro y San Juan, a la Virgen María entre dos santos, y a los santos San Gabriel, San Miguel, San Rafael.

Los frescos son obra de un artista anónimo conocido como "El pintor de las flores de Matera" que posiblemente fuera un monje benedictino con conocimientos sobre la tradición estética y religiosa del arte romano.

La cripta ha sido restaurada por la Fundación italiana Zètema con fondos estatales y también privados de fundaciones bancarias y de la propia fundación Zètema.

Por la singularidad y unicidad de su frescos y por la calidad de su plan de restauración, la Cripta del Pecado Original es sin duda alguna una etapa ineludible para el turismo cultural de la zona.

Laura Serrano-Conde