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Violenta represión y recuerdos dolorosos se dan en protesta

Familiares y víctimas de la dictadura exigieron justicia y conocer el paradero de los desaparecidos. La Policía golpeó a varios manifestantes y pegó con dureza para proteger el traslado de Montanaro.

Igual que hace 23 años, cuando el mismísimo ministro del Interior de entonces, Sabino Augusto Montanaro, ordenaba la brutal represión de la manifestación por el 1 de Mayo, ayer, víctimas de esa época revivieron aquel momento en carne propia.

Este hecho se dio justamente cuando la ambulancia, que trasladaba al ex hombre fuerte del dictador Alfredo Stroessner, salió del Sanatorio Adventista para dirigirse con destino al Hospital de Policía Rigoberto Caballero.

Los manifestantes presentes se encontraban en ese momento frente a la salida de vehículos del citado sanatorio privado. Allí había jóvenes miembros de partidos políticos de izquierda (PCP y P-MAS), familiares y víctimas de la dictadura, entre ellos hombres y mujeres adultos mayores.

Momentos antes, el clima ya estaba tenso por el ánimo exaltado de la gente que recordaba con dolor a sus desaparecidos y clamaban el esclarecimiento del paradero de estos, así como justicia por los asesinatos y torturas protagonizados por el tenebroso Sabino Augusto Montanaro.

El primer herido por los policías fue Fabrizio Arnella, quien ya fue golpeado en el rostro cuando los uniformados recién se ubicaban frente al sanatorio privado.

LA ORDEN. En un instante determinado la orden fue dada y, sin previo aviso, los efectivos "cascos azules" de la Policía, que se encontraban frente al portón de salida, comienzan a avanzar hacia la gente y a repartir cachiporrazos para todos lados, provocando la reacción de la gente que comenzó a arrojar piedras y a correr.

La ambulancia que trasportaba a Montanaro fue el principal blanco de los manifestantes. Varios proyectiles impactaron en el vehículo provocando la rotura de los vidrios y otros elementos del mismo.

Disparos de balines de goma de los cascos azules dieron a su vez en varias personas presentes en la protesta, y los golpes dados también generaron heridos.

Los breves pero brutales minutos que duró la represión policial y la reacción de los presentes fueron suficientes para dejar rastros de sangre de la terrible violencia que recordó viejas épocas de la dictadura stronista.

El militante del Partido Comunista Rolando Amarilla sufrió heridas de balines de goma en el rostro, el hombro, la oreja y en la boca. El cronista de la 970 AM José Paris sufrió un corte profundo en la cabeza.

VIGILIA. Las organizaciones de derechos humanos y activistas políticos convocaron a una vigilia permanente frente al Hospital de Policía. Ayer hasta altas horas de la noche, un gran número de personas seguía manifestándose en el mencionado lugar donde guarda reposo Montanaro.

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