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Veraneantes siguen bañándose en el contaminado Ypacaraí

Numerosas personas coparon no solo las playas de Areguá y San Bernardino, sino también las costas del polucionado lago Ypacaraí, en la jornada del domingo, y la mayoría de los bañistas eran menores de edad.

Por René González Ramos

"Los irresponsables son los padres, quienes permiten que sus hijos entren al lago, pese a la contaminación, que se nota a simple vista", comentó ayer una veraneante en la Playa Municipal de Areguá.

Pareciera que nadie recordó que solo el miércoles pasado el Ministerio de Salud Pública ratificó la recomendación de no ingresar al lago ni siquiera para practicar deportes acuáticos, debido a la importante presencia de algas tóxicas (cianobacterias) en el espejo de agua.

El aspecto del lago Ypacaraí es todavía desolador, porque las cianobacterias -que se nutren gracias a la presencia de fosfato y otros nutrientes que ingresan al cauce- tiñen el cauce hídrico de verde.

"Volví a Paraguay luego de ocho años y vengo a encontrarme con esto, es lamentable", apuntó Francisco López, quien en sus vacaciones decidió visitar las playas aregüeñas. Para López las autoridades municipales o policiales deben marcar presencia en el lugar, para intentar frenar a las personas que desean bañarse en el lago. "Las medidas tienen que ser más drásticas, pero acá ni siquiera parecen preocuparse por la gente", manifestó.

Otro reclamo tiene que ver con el cuidado del césped y las latas o botellas de gaseosas, cervezas y otros residuos urbanos que permanecían ayer en el lugar. Asimismo, reclamaron por la falta de agua en los sanitarios, pese que se cobra por el ingreso a los mismos.

SIN AMBULANCIAS. Cerca de las 15.00 de la tarde, un menor de edad, quien se encontraba solo en la playa de Areguá, se accidentó y fue auxiliado por los veraneantes y un guardia. En las cercanías no había ni ambulancias ni carros de bomberos. La Policía Nacional acudió en una patrullera 20 minutos después del hecho.

En un recorrido por las costas del lago en la ciudad de San Bernardino, la situación era igual ayer. Decenas de personas decidieron bañarse en las aguas, pese a la contaminación que igualmente es notoria a simple vista, sin tener en cuenta las recomendaciones de la Secretaría del Ambiente, del Centro Multidisciplinario de Investigación Tecnológica y del Ministerio de Salud Pública de no ingresar al cauce.

Náuseas, problemas estomacales y en el sistema nervioso son algunas de las consecuencias que puede acarrear el baño en el lago Ypacaraí, indican las autoridades.

El deporte acuático tampoco faltó en San Bernardino, ya que se ofrecían lanchas tipo jet sky desde G. 15.000. En ese sentido, el intendente local, Ramón Zubizarreta, afirmó días atrás su deseo de que el lago se habilite parcialmente en la villa veraniega, por la reducción de las cianobacterias en el cauce, cuestión que se descartó luego de la publicación del último informe de Salud Pública.

Pese al escaso control policial sobre la ruta 2, desde San Bernardino hasta la ciudad de Capiatá el retorno de las personas que acudieron a balnearios y playas desde distintos puntos no tuvo mayores inconvenientes.

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