Economía

Valor fiscal de tierras más cotizadas creció apenas G. 80.000 en un año

Un comparativo con el 2018 revela que es mínimo el reajuste que tuvieron los valores fiscales de las tierras agrícolas más productivas del país, que en el mercado tienen precios muy superiores.

El valor fiscal de las tierras agrícolas más cotizadas en el mercado por su alta productividad aumentó apenas G. 80.000 en un año.

A finales de diciembre, el Ejecutivo, a través del Decreto Nº 1001/18, determinó el ajuste del valor fiscal de todos los inmuebles, del 4,1% para el ejercicio 2019. El aumento es menor con relación al 2018, año en que el ajuste había sido del 4,9%.

La Ley 125 establece que el valor fiscal de los inmuebles se ajustará con base en la variación porcentual que sufra el índice de precios al consumidor (IPC), publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP) en los 12 meses previos al 1 de noviembre de cada año.

La tasa del impuesto inmobiliario equivale al 1% del valor fiscal de la propiedad, sea urbana o rural. La base imponible para los inmuebles rurales tiene en cuenta únicamente el valor del suelo, mientras los inmuebles urbanos toman como factores para determinar la base imponible el valor del suelo, el tipo de calle y las construcciones.

Comparando el valor fiscal asignado en algunos distritos que concentran las tierras más ricas en cuanto a producción agrícola, vigente para este año, con el que regía en el 2018, se puede deducir una diferencia de G. 80.203.

A modo de ejemplo, tenemos que en el 2018 el valor fiscal de inmuebles agrícolas en los distritos de Tembiaporã, en Caaguazú; Encarnación, Nueva Alborada y Capitán Miranda en Itapúa; Ciudad del Este, Hernandarias, Minga Guazu y Presidente Franco en Alto Paraná, era de G. 1.956.175 por hectárea. Para este año, aumentó a G. 2.036.378 (ver infografía).

En otros distritos como Francisco Caballero Álvarez, Katuete, La Paloma, Nueva Esperanza y Salto del Guairá en Canindeyú, el valor fiscal de las tierras agrícolas paso de G. 1.651.881 por hectárea a G. 1.719.608; es decir, aumentó solo G. 67.727.

En Central, el valor fiscal de las tierras agrícolas correspondientes a J. Augusto Saldívar aumentó G. 102.927 con relación al año pasado. De G. 2.510.425 por hectárea saltó a G. 2.613.352.

Regularización. Desde este año se implementará una figura establecida en la Ley 5346/14, que, en términos prácticos, crea el concepto de “titular catastral”. Bajo la legislación anterior, la persona que estaba obligada a pagar el impuesto inmobiliario era quien tenía la titularidad dominial del inmueble; es decir, título de propiedad. Con la legislación actual, se establece que si una persona adquiere un inmueble bajo contrato y a plazos, se debe inscribir el terreno en Catastro y automáticamente abonar el impuesto inmobiliario.

Los datos de las personas que adquirieron propiedades y están sujetas al pago del impuesto inmobiliario deben ser proporcionados por las empresas inmobiliarias a Catastro, que a su vez los comunica a los municipios del país.

Con esta modificación, unas 20.000 cuentas pasarán a tributar el impuesto inmobiliario, que generarían una recaudación potencial de G. 98.000 millones más para los municipios. Y se estima que en el 2020 se sumarán otras 100.000 cuentas.

Por otra parte, el director del Servicio Nacional de Catastro (SNC), Francisco Ruiz Díaz, indicó que los municipios hoy en día pueden recaudar unos 350 millones de dólares si es que regularizan sus respectivos catastros. Además, existe una morosidad muy alta que debe ser superada, según manifestó.

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Desfase con los precios de mercado
El desfase entre el precio de mercado de las tierras más productivas del país y el valor fiscal asignado para el 2019, para pagar el impuesto inmobiliario, revela que la brecha persiste.A modo de ejemplo tenemos que en el distrito de Nueva Toledo, en Caaguazú, el valor fiscal de las tierras agrícolas es de apenas G. 1.187.887 por hectárea, mientras que en el mercado la hectárea en este distrito se comercializa en alrededor de 10.000 dólares, unos G. 60 millones al cambio actual.Las propiedades agrícolas en esta localidad pagan en impuesto inmobiliario solo G. 11.878 por hectárea.Por otra parte, un estudio del Servicio Nacional de Catastro (SNC) del año 2017 indica que los valores fiscales representan en promedio aproximadamente 3% de los precios de mercado de inmuebles en las zonas rurales, y 18% en las zonas urbanas.



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