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Urgen más control de humo negro ante la invasión de buses chatarras

 

Caminar por las calles de Asunción, lejos de ser una práctica recomendada en términos sanitarios, se convierte en una actividad bastante peligrosa para la salud, debido a la presencia de gases tóxicos en el ambiente que son lanzados por motores en mal estado de los automotores.

En este panorama de contaminación, los buses chatarras que circulan sin mayores inconvenientes son los que dejan escapar a su paso el humo negro, que contiene sustancias altamente cancerígenas.

En estudio hecho por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se concluyó que el humo de los motores diésel causa cáncer de pulmón y posiblemente de vejiga en el ser humano. Tras esta conclusión, los expertos aconsejaron que se trate de reducir la exposición a los gases que generan la combustión de motores diésel.

El concejal Víctor Hugo Menacho, a través de una minuta girada a la Intendencia para su consideración, reclamó la realización de controles interinstitucionales entre la Comuna asuncena, la Fiscalía del Ambiente y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible para combatir la polución existente y minimizar su impacto nocivo.

“A pesar de los controles periódicos de humo negro, la ciudad se ve cada vez más contaminada por la emisión de gases de los escapes, principalmente de ómnibus que se encuentran en pésimas condiciones. Se precisan más controles para tratar de revertir esta situación”, puntualizó.

ACCIONES. El jefe de la Unidad de Recursos Atmosféricos de la Dirección General de Gestión Ambiental de la Comuna capitalina, Héctor Insfrán, explicó que todos los días se realizan controles aleatorios en la vía pública. Entre los puntos donde se hacen estas intervenciones se tiene Mariscal López y Madame Lynch; Madame Lynch frente al cuartel de la PMT, en Campo Grande; Colón y Humaitá; Eusebio Ayala y General Santos, entre otros.

El funcionario comunal lamentó que solo en Asunción se hagan las barreras para fiscalizar y multar a los propietarios de rodados y colectivos que emitan humos contaminantes. “Cada día entran a la capital 600.000 vehículos y buses de los municipios vecinos, donde no existen controles como los que se hacen acá. Hacemos lo que podemos, pero si no se universaliza, los resultados no son los esperados”, indicó.

Resaltó que debido a que el Ministerio de Salud Pública no decreta que el control de sus inspectores es altamente riesgoso para su salud, en el momento de hacer las pruebas de emisión de gases no pueden acceder al pago por insalubridad de la tarea que hacen.

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