Editorial

Urge resolver reclamo ciudadano sobre delincuencia e inseguridad

El Gobierno de Mario Abdo Benítez tuvo su peor gestión en el combate a la delincuencia y principalmente al grupo armado autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), además de un notorio aplazo en materia de seguridad ciudadana, según los datos de la encuesta de CIES que viene publicando este diario. Por detrás aparecen el aumento de impuestos y la suba de la canasta básica, luz, agua y pasaje. El reclamo ante la alta oleada de robos, asaltos y hechos violentos adquiere aún mayor gravedad en la zona de Amambay, donde el sicariato o asesinato por encargo se ha vuelto fuente de trabajo. Es urgente que el Gobierno adopte medidas más severas para devolver la tranquilidad a la población.

Aunque existen muchas quejas sobre la actual crisis económica, esta no ocupa la mayor preocupación de la ciudadanía al enumerar lo peor que realizó el presidente Mario Abdo Benítez durante su primer año de gobierno. Según las personas consultadas en la encuesta de CIES para Última Hora, Noticias Paraguay, Telefuturo y Radio Monumental, el principal reclamo que le hacen al Poder Ejecutivo es su fracaso en el combate a la delincuencia y particularmente al grupo armado criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

La crítica al Gobierno por no poder resolver la situación de inseguridad se sitúa en un 19,6 por ciento de los puntos mencionados, mientras que en segundo lugar, en un 15,1 por ciento, se apunta al aumento de impuestos, el costo de la canasta familiar, luz, agua y pasaje del transporte público.

La poca respuesta ante la problemática de la salud ocupa un tercer nivel, con un 14,1 por ciento, mientras la falta de empleo, con un 8,8 por ciento. Luego, en un 5,2 por ciento se acusa al primer mandatario de ignorar los problemas del pueblo y de no ayudar a los damnificados y campesinos. Igualmente, recién en un 4,9 por ciento se lo cuestiona por la crisis económica y por el aumento de la pobreza.

Entre otras referencias, en un 4,5 por ciento se afirma que el presidente no cumplió sus promesas y no hizo nada; mientras que en un 4,3 por ciento se sostiene que lo peor de su Gobierno es que está rodeado de corrupción. También aparece entre las críticas a la gestión presidencial la firma del acta secreta de Itaipú, con un 2,2 por ciento, y el aumento del sueldo mínimo a las empleadas domésticas, con un 2 por ciento. En un 1,3 por ciento se menciona la falta de docentes e infraestructura para una mejor ubicación.

De este modo, el reclamo ante la alta oleada de robos, asaltos y hechos violentos se sitúa como el problema más grave para la población, con una alta percepción de que el actual Poder Ejecutivo ha hecho muy poco por reducir la inseguridad. Este panorama se siente aún con mayor impacto en las zonas fronterizas, especialmente en localidades del Departamento de Amambay, en donde el sicariato o asesinato por encargo se ha convertido ya en una fuente de trabajo para muchas personas, según reveló un reportaje de este diario publicado el domingo último. Hasta mediados de agosto se habían registrado 88 casos de personas muertas por ataque de sicarios en dicha región, que se suman a los 116 casos registrados en el 2018.

El presidente Abdo Benítez había prometido en su campaña electoral que daría una lucha sin tregua contra los grupos del crimen organizado, en especial contra el contrabando y el narcotráfico. Aunque se han dado importantes golpes contra algunas estructuras mafiosas, la acción de la delincuencia no ha cesado, ni en los casos de asaltos de delincuentes que actúan a bordo de motocicletas en ámbitos cotidianos, ni de los grandes atracos planificados. El EPP continúa imbatible y las bandas criminales brasileñas como el PCC han expandido su control en cárceles y poblaciones.

Es urgente que el Gobierno adopte medidas más severas y eficientes para devolver la tranquilidad a la población.

Dejá tu comentario