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UNA cumple 129 años de existencia y sigue con un presupuesto deficitario

 La mayor universidad pública del país celebra desde ayer el 129 aniversario de su fundación y sigue arrastrando un presupuesto deficitario.

Tanto que las autoridades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) prevén presentar para el próximo ejercicio fiscal la misma lista de necesidades de inversión física y de recursos humanos, cuyos fondos no fueron incluidos dentro del presupuesto 2018.

El rector de la UNA, Ing. Héctor Rojas, señaló que cada facultad acercará en el transcurso de la semana sus prioridades para incluir dentro del presupuesto 2019. Esto fue a solicitud del Ministerio de Hacienda, cuya administración anterior no dudó en rechazar la cantidad de dinero que pide la universidad.

TOPETEO. La UNA había solicitado una ampliación presupuestaria para el 2018 de USD 64 millones (G. 366.331.664.338); en tanto que su presupuesto era de G. 1.023.979.847.195. Pero, debido al topeteo que le aplica Hacienda, a setiembre del año pasado lo desembolsado ascendía a G. 969.730.289.467.

De acuerdo con las autoridades de la UNA, precisan de G. 1.500.000.000.000 por lo bajo para cumplir con algunas de las necesidades de inversión de las unidades académicas.

PRIORIDADES. “El presupuesto va a contemplar el componente de inversiones. Pero eso tenemos que estructurar bien para tratar de tener éxito como tuvo el tema salarial, porque no podemos hablar de números muy altos porque no se está en condiciones”, apuntó el rector al referir que la presentación oficial la harán en las próximas semanas.

“Las inversiones nos cuestan más, estamos peleando, porque varias facultades tienen sus prioridades. Entonces, tenemos que juntarnos y priorizar todo”, completó.

Pasa que casi la mitad de la torta (43%) se lleva la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) con cuyo presupuesto se sostiene el Hospital de Clínicas.

Para Rojas, uno de los desafíos que afronta desde el Rectorado es poder cumplir la reestructuración tecnológica del campus universitario: “No podemos dejar de lado la educación virtual, a distancia. Y eso requiere de equipos bastantes costosos y formar a personas para que puedan desarrollar con propiedad esos recursos”.

Lo otro es atender las diversas demandas de inversiones físicas: “Medicina tiene necesidades para mejorar su atención; Ingeniería precisa ampliar sus laboratorios y actualizar sus equipamientos y laboratorios. Así mismo, Facen, Politécnica, todos tienen necesidades importantes para mejorar”, enumeró.

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Todavía reina “clima de impunidad”

La UNA vivió exactamente también hace tres años la revuelta estudiantil conocida como #UNAnotecalles, que acabó con el entonces rector Froilán Peralta y la renuncia de varios decanos.


Desde la perspectiva estudiantil, todavía reina un “clima de impunidad”.
Para Raúl Benítez, de la Facultad de Ingeniería, la Contraloría debe publicar los informes pendientes de la universidad y la Fiscalía actuar a su vez ante los casos denunciados en 2015.


“Hasta hoy tenemos una Fiscalía que sigue actuando contra los estudiantes, que cometimos el crimen de denunciar cómo se estaba manejando la plata de la universidad”, sostuvo sin dejar de lamentar que dentro de la UNA varios sumarios terminaron en la nada.


“Entonces hay como un clima de cierta impunidad: por más de que ciertas personas se fueron, tampoco ese grupo de personas pagó por lo que hizo”, dijo.
Entre las “pequeñas victorias”, rescató ciertos cambios en el Estatuto.

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