Política

Un inicio bochornoso tuvo la nueva mesa directiva de la Cámara Alta

Apenas juraron las nuevas autoridades, ya intentaron violar una vez más la Constitución. Pidieron una extraordinaria para hacer jurar a Nicanor en vez de Gusinky. Llegaron a estar 46 senadores en la sala.

Senadores del cartismo, Añetete, llanistas y un oviedista consiguieron quedarse con las riendas del Congreso, y en un inicio bochornoso quisieron hacer jurar a toda costa a Nicanor Duarte Frutos.

El ex mandatario se presentó a la ceremonia de juramento de la mano de Juan Carlos Galaverna y Silvio Ovelar, y la ovación de hurreros. Esto ocasionó que estén 46 senadores en la sala y no 45.

Este último fue electo titular de la Cámara Alta y junto con el llanista Blas Lanzoni y otra colorada Lilian Samaniego, a partir de hoy, asumirán oficialmente sus funciones.

Mediante un pacto con el que llegaron a la presidencia del Congreso intentaron llevar adelante una jugada que permitiría la jura de Nicanor.

A pesar de que Mirta Gusinky ya juró en reemplazo del ex presidente de la República, y pasando por alto la Constitución Nacional que establece que recién el 1 de julio asumen funciones, convocaron a una sesión extraordinaria. Este llamado al final tuvo que quedar sin efecto, y fue Silvio Beto Ovelar quien anunció a sus demás colegas y a la prensa que no se llevaría a cabo, y que probablemente podría hacerse luego del informe presidencial de hoy de Horacio Cartes.

la jura. El ex vicepresidente Juan Afara, quien había estado en la lista de impugnados, no tuvo ningún inconveniente para su juramento.

Solo los senadores y sus invitados podían ingresar en principio a la sala bicameral.

Rodolfo Friedmann, quien fue convocado para jurar en reemplazo de Cartes, llegó a la hora de la cita y tampoco hubo objeciones.

Ya una vez instalados en las bancas destinadas de acuerdo con los portanombres, se pudo observar que Duarte Frutos se ubicó al lado de Gusinky.

Desirée Masi pidió a los encargados de protocolo del Senado que avisen a Pedro Santa Cruz que ya era la hora de jurar. El mismo, quien tuvo un trasplante de médula, se presentó a la ceremonia.

Lugo pidió dar lectura a las dos resoluciones de convocatoria a Friedmann y Gusinky para jurar, y no se registró ningún tipo de incidentes.

Mientras Paraguayo Cubas filmaba la ceremonia, el colorado Óscar González Daher, quien vuelve al Senado, se secaba constantemente el rostro con la mano.

Lugo pidió a sus colegas que se pongan de pie para tomarles juramento, y Nicanor también se paró, pero no levantó la mano. El ex obispo anunció que se haría un cuarto intermedio para la elección de la mesa directiva del Senado, y los senadores aprovecharon para sacarse fotos con sus familiares presentes en el acto.

Ya en la sala de sesiones de la Cámara Alta, se impuso la mayoría colorada con los llanistas, y apareció el pedido de sesión extraordinaria para tratar el oficio sobre Nicanor.

Beto Ovelar, ya electo titular del Senado, confirmó la convocatoria y luego, ante la advertencia de la violación constitucional, dejó sin efecto. Masi sentenció que era la antesala para el juramento de Cartes.

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