Economía

Un buen equipo

 

En la última semana, finalmente se ha dispuesto por decreto del Poder Ejecutivo la conformación del Comité Estratégico para el diseño de la estrategia de transformación educativa del Paraguay.

Una noticia que no ha recibido mucho destaque en realidad, pero que claramente significa mucho para uno de los temas que realmente deberían movilizarnos a todos los paraguayos, por lo que implica para el presente y futuro de nuestro país.

Una educación de calidad ha sido siempre el elemento esencial que explica, en definitiva, el verdadero desarrollo de los países. Y debería ser la principal obsesión de toda la dirigencia, particularmente la política.

El equipo que se ha conformado proviene de la sociedad civil y es importante reconocer la trayectoria, la capacidad y la honorabilidad de todos los miembros. Una conformación de calidad que genera mucha esperanza en que podrán realizar un muy buen trabajo convocando a amplios sectores de la ciudadanía en la construcción de esta nueva reforma educativa.

Cuando hace ya 30 años volvía la democracia en Paraguay, entendimos prontamente que debíamos transformar profundamente la educación que heredemos de la dictadura. Y encaramos a principios de los 90 una reforma educativa que empezó a implementarse en 1994.

Dicha reforma fue producto de un proceso muy participativo y conducido por las mejores mentes y especialistas en educación de ese momento. Se contó además con un fuerte apoyo de la cooperación internacional, pues siempre es importante levantar un poco la mirada y ver qué está ocurriendo en el mundo.

No se trata, por supuesto, de copiar y pegar nada, pero sí aprender de las mejores prácticas y los errores cometidos por otros, basados en evidencia.

En la Constitución, que elaboramos en el año 1992, se estableció que al menos un 20% del Presupuesto General de Gastos de la Nación debería destinarse a educación, con lo cual los recursos destinados a este fin empezaron a aumentar de manera significativa.

En términos muy generales, la reforma del 94 tuvo logros importantes en relación con el aumento de la cobertura, con lo cual en una década prácticamente se incorporaron un millón de estudiantes al sistema.

Sin embargo, durante este proceso no hemos cuidado suficientemente el tema de la calidad, y hoy estamos sufriendo las consecuencias muy negativas de tener muchos más estudiantes en el sistema, pero que aprenden muy poco. Serias deficiencias en la calidad de la formación docente, en la calidad de la infraestructura, en la calidad de los insumos, en la calidad institucional del Ministerio de Educación, nos han conducido a una realidad extremadamente preocupante de nuestra educación en la actualidad.

Hago este recuento ya que es muy importante que, para esta nueva reforma que vamos a encarar como sociedad, sepamos aprender de los errores cometidos y las deficiencias detectadas.

La clave en el mediano y largo plazo estará en que logremos construir una institucionalidad adecuada que permita asegurar una buena implementación de la reforma basada en la calidad. Y en este sentido, una reforma profunda del Ministerio de Educación deberá ser una tarea ineludible.

Los cambios que se propondrán van a generar seguramente resistencias de diversos tipos, que habrán de ser enfrentadas con mucha decisión y compromiso al más alto nivel político. No se pueden lograr reformas importantes sin liderazgos comprometidos y valientes.

Una tarea gigantesca, sin dudas, para el comité conformado, pero fundamentalmente una tarea colectiva para todos. Debemos involucrarnos en esta reforma, desde los diferentes espacios y asegurándonos de cuidar suficientemente el proceso de implementación.

Todos estamos llamados a participar, y debemos hacerlo de la mejor manera posible. Es mucho lo que nos jugamos como sociedad.

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