Opinión

¿Un boicot a la visita del papa Francisco?

Algunos gremios y centrales obreras de nuestro país han adelantado ya sus intenciones de convocar, "en julio", a una huelga general, similar a la llevada a cabo el año pasado (lo vimos todos a través de los canales de TV locales).

No estoy en contra de que trabajadores y los gremios que los congregan, convoquen a medidas de fuerza en reclamo de reivindicaciones, o denunciando lo que consideran una violación de sus derechos por parte del Gobierno y/o sus empleadores. Es probable incluso que coincida con ellos en muchas de sus vindicaciones.

En lo que no estoy de acuerdo –y ya lo expreso anticipadamente–, es en la fecha que pretenderían escoger para la realización de la protesta obrera nacional.

Según dirigentes de la Central Nacional de Trabajadores (CNT), la huelga general será llamada para julio próximo. Aún cuando el día exacto no fue establecido, es vox populi –por lo menos a nivel de medios de comunicación–, que las intenciones apuntan a preverla o llamarla –sino el mismo día– en las cercanías del arribo, por primera vez al Paraguay, del papa Francisco. De ser así sería la peor torpeza jamás cometida por sindicatos y centrales obreras de nuestro medio en la historia gremial nacional.

Es que no solo entorpecerán una de las visitas más esperadas y ansiadas por paraguayos y paraguayas –sin contar a miles y miles de fieles más de todo el Cono Sur que ya se dieron cita en esta nuestra pequeña y sufrida nación para esa ocasión–, sino que se estarán ganando la más abierta y sincera antipatía de todos.

Señores y señoras convoquen a huelga general cuantas veces quieran, pero no en esa fecha. No sé quienes son sus asesores gremiales y políticos pero evidentemente –de ser cierta la versión sobre el día pretendido para la movilización general– es evidente que poco o nada les importa el sindicalismo como tal.

Lo más apropiado sería gestionar, ya desde ahora, una audiencia con el Papa y aprovechar sí su venida al país para hacerlo partícipe de la situación en que se encuentran los trabajadores, obreros y empleados en el Paraguay. Conociendo el afecto que el Papa mantiene hacia los gremios obreros de su país estoy segura que los recibirá e intercederá por sus reclamos ante el Gobierno primero, y los gremios empresariales, después.

¡Buen resto de jornada!

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