País

Trump y su gran voluntad de poder

“El lenguaje de la política es el de las potencias dominantes. Las ‘reformas’ de Trump han deformado todos los tratados, alianzas y acuerdos pasados y presentes, en su campaña por la dominación mundial… Y no se trata solo de su opinión personal; al mercado de valores le encanta; los multimillonarios de Silicon Valley y los fabricantes sacan tajada de las medidas proteccionistas internas y los mercados libres en el exterior”.

Con estas palabras, James Petras cierra la tercera parte de su artículo del cual editaré algunos párrafos.

“Donald Trump cree en la doctrina de comercio unilateral y de ‘acuerdos’ basados en el principio de que Estados Unidos debe ser quien decida lo que vende Europa, lo que compra y cuánto debe pagar por ello. La gigantesca petrolera francesa Total, que se había comprometido a invertir en Irán, se ha sometido a Trump.

El presidente Macron ha caído de rodillas ante la imposición de arancel de apoyar ‘esfuerzos conjuntos para reducir sobrecapacidades, regular subvenciones y proteger la propiedad intelectual’.

La Unión Europea se ‘comprometió’ a tomar represalias ante los aranceles de Estados Unidos, pero al tiempo que secundaba sumisamente la guerra comercial de Trump con China.

La Comisión Europea (CE) anunció la apertura de una querella... ¡contra China!

Trump, además, se ha vuelto contra México y Canadá, sus aliados lacayos del NAFTA, abofeteándoles con aranceles.

El gravamen impuesto por Trump a las exportaciones de aluminio y acero mexicanas provocó la contundente respuesta de un verdadero lacayo.

Trump tuiteó a la canciller alemana Angela Merkel amenazándola con imponer aranceles por valor de 20.000 millones de dólares a los coches alemanes.

Trump no está improvisando, ni tiene una conducta errática. Hace uso del poder… animándoles a que se arrastren a sus pies”.

¿Y el Paraguay en todo esto? Nada importamos. El Gobierno paraguayo del fraude nos mantiene como “patio trasero de EEUU”.

¿Nuestra soberanía?

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