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Transexuales se suman al 8M contra su "total" discriminación

El colectivo de personas travestis, transexuales y transgénero de Paraguay, agrupado en la asociación Panambi, se sumó al Día de la Mujer Trabajadora para reclamar el fin de su "total" discriminación laboral, la cual les condena a la prostitución.

En el mundo laboral "sufrimos todas las discriminaciones", denunció a Efe, Marie García, de Panambi, quien explicó que esa situación "empieza por la no preparación que sufrimos", al ser excluidas del sistema educativo, que no acepta que las personas transexuales se muestren tal como son.

Por ello, continuó, "hay un gran porcentaje de compañeras que ni terminaron la primaria ni la secundaria", lo que no les permite acceder a un trabajo "que les dé una existencia mucho más digna", y conlleva que terminen ejerciendo la prostitución callejera.

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La preparación educativa tampoco garantiza un empleo digno a la población transexual, de la que, según estimó la representante de Panambi, "menos del 2% tenemos un trabajo no relacionado con la prostitución", ya que esas personas "no son aceptadas en trabajos por su aspecto".

El "miedo a sufrir ese rechazo" hace que también algunas de ellas, que lograron estudiar, "ni siquiera intenten encontrar un trabajo en su rubro".

Añadió que una gran mayoría de ese colectivo se ve obligada a ejercer la prostitución, una actividad que implica "muchos peligros" y la exposición a "situaciones de violencia", perpetrada tanto por los clientes, otras compañeras y la propia policía, cuyos agentes exigen coimas y favores sexuales a cambio de permitirles ejercer.

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Situaciones de violencia que en numerosas ocasiones culminan con el asesinato de transexuales, al menos 60 desde 1990, según Panambi, la única organización que ha contabilizado esos crímenes ante la "falta de voluntad" del Estado paraguayo, que excluyó los asesinatos de transexuales del delito de feminicidio, tipificado por primera vez en el país suramericano en 2016.

Crímenes de odio que en su mayoría "quedan impunes", añadió García.

El 8 de marzo saldrán a la calle, junto a otras organizaciones feministas, a exigir "mejores condiciones de trabajo y menos discriminación" para las escasas personas transexuales que logran acceder a un puesto de trabajo "formal", así como una ley que regule el "trabajo sexual", al que García diferencia de la prostitución.

A su juicio, el trabajo sexual es el que se realiza de "forma voluntaria" y elegido entre "otras opciones", mientras que la prostitución, aunque sea voluntaria, se ejerce al carecerse de otras opciones laborales.

Esa regulación aportaría mayor seguridad a esas personas, que también tendrán que "pagar impuestos", puntualizó.

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Las necesidades de la población transexual de Paraguay van más allá, ya que la discriminación del colectivo afecta a todas las facetas de la vida, por lo que consideran "fundamental" que en la educación básica se instruya sobre la diversidad de género y sexual.

Ello permitiría "reducir la discriminación", al igual que la ley contra cualquier tipo de discriminación, paralizada en el Parlamento por sus alusiones al género y la orientación sexual, por la presión, dijo García, de los grupos "antiderechos".

García opinó que la discriminación hacia las personas transexuales deriva del "miedo a lo desconocido", la desinformación de la sociedad y el "estigma" creado hacia el colectivo y amplificado por la prensa "amarillista", que las vincula con la "delincuencia, la droga y la prostitución".

Asimismo, piden una política sanitaria "integral" para el colectivo, que a la hora de hormonarse "nos automedicamos" y "no existen médicos" que realicen operaciones de cambio de sexo, en un país en el que, "a través de un juicio" permite el cambio legal del nombre en la cédula de identidad, pero no del sexo asignado al nacer.

En ese sentido, la tesorera de Panambi, Alicia Muñoz, apuntó a la necesidad de contar con "psicólogos preparados para atender a personas transexuales", que "entiendan nuestro proceso" y que no lo traten como un "trastorno mental".

La Organización Mundial de la Salud sacó en 2018 la transexualidad de la lista de trastornos mentales y la incluyó en el capítulo de "condiciones relativas a la salud sexual" como "incongruencia de género", con objeto de despatologizar la transexualidad.

Fuente: EFE

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