Sucesos

Toman de rehén a una pareja de ancianos y roban G. 180 millones

La Policía no pudo dar con los responsables del asalto a la ferretería 8 de Diciembre, ubicada a 100 metros de la Basílica de Caacupé. Las víctimas pasaron la noche maniatadas y amordazadas.

Un violento asalto se registró el sábado a escasos 100 metros de la Basílica de la Virgen de Caacupé, en una ferretería situada sobre la calle 14 de Mayo, entre 8 de Diciembre y Concepción, pleno casco urbano de la Villa Serrana, donde ingresaron dos personas fingiendo ser clientes, pero una vez adentro, cerraron la puerta del negocio y procedieron a dominar al propietario, un señor de 88 años, de nombre Ramón Cancio Quiñónez, a quien lo maniataron con cuerdas y cintillos y lo dejaron abandonado en un pasillo de la vivienda, que también estaba ocupado por el negocio familiar.

De igual modo, la esposa del dueño del comercio, Mercedes Núñez Vázquez (77), que se encontraba en la pieza en la parte alta del edificio, fue atada y dejada en el lugar.

millonario botín. Los dos asaltantes, que habrían actuado a cara descubierta, luego de controlar a sus víctimas se llevaron alrededor de 180 millones de guaraníes, indicaron los que están participando de la investigación.

Los datos que brindaron las víctimas hacen presumir a los intervinientes que los asaltantes llegaron a las 16.00 del sábado y se retiraron varias horas más tarde, abandonando a las víctimas, amordazadas e inmóviles.

Recién en la mañana de ayer Ramón Quiñónez pudo soltar sus amarras y pedir auxilio, golpeando la puerta; así, el caso llegó hasta la Policía.

“Personal de patrulla escuchó un pedido de auxilio de una ciudadana que informaba que desde del interior del local de la ferretería 8 de Diciembre se escuchaban pedidos de auxilio”, explicó el oficial Daniel Acuña, subjefe de la comisaría 1ª de Caacupé. “El personal policial observó que la puerta no estaba llaveada e ingresó al negocio, hallando en un costado de la casa al propietario, totalmente maniatado”, agregó el subjefe, quien participa en la investigación

Los ancianos, que viven solos en la casa, informaron a los uniformados que los asaltantes se dirigían a ellos con frases violentas, exigiendo que se les diga dónde estaba guardado el dinero.

Ellos, tal vez por amenazas que habrían recibido de los asaltantes, no realizaron la denuncia en la comisaría. De igual modo, el caso está siendo investigado, tanto por agentes policiales de Investigación de Delitos como del Ministerio Público.

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