País

Tejen palmas con olor a ruda para el Domingo de Ramos

 

Listo para la bendición con agua. Las fibras de palmas se transforman en obras de artes luego de pasar por el proceso de trama. Entre el fresco tejido amarillo, la incrustación de unos ramitos de ruda, siempre viva y romero dan el toque ideal al combo al que en la sabiduría popular lo consideran como el ramo que ahuyenta la mala energía.

Para proteger el hogar, para baños de purificación o combatir los problemas cardiacos. Estas son algunas recomendaciones que las vendedoras del populoso Paseo de los Yuyos del Mercado Nº 4 explican sobre las propiedades del conjunto hierbas, que tradicionalmente los fieles llevan cada Domingo de Ramos a la misa para ser rociados con agua bendita.

Los precios de los ramos pueden ser adquiridos desde G. 2.000 hasta 10.000, dependiendo del tamaño y la complejidad del trabajo.

Vendedoras. En la zona del Paseo de los Yuyos, calle República Francesa casi Pettirossi, la mayoría son mujeres las comerciantes que se movilizan de madrugada para llegar hasta el mercado. Viajan desde Villa Hayes, Itá y en otros casos desde Emboscada. Con sus habilidosas manos tejen las fibras, limpian presurosas las varas para los pedidos mayoristas y acomodan el producto terminado para alegrar la vista del potencial cliente.

En esta época, en sus puestos de plantas medicinales se impone el color amarillo del pindó y el liliáceo de las flores de la planta conocida como siempre viva. El olor predominante es el de la ruda.

Entre fragancias de pintorescas hierbas y el tráfico por la calle angosta, las vendedoras esperan que en estos días claves, por sus puestos comerciales, también pueda llegar la bendición.

Tradición. El promotor cultural Clemente Cáceres explica que esta tradición de actividades de Semana Santa se instala en el país con la llegada de los religiosos jesuitas y franciscanos.

Expresa que con la bendición de palmas, velas y las hierbas utilizadas por los indígenas trataban de atraerlos a estos últimos a la iglesia. Eran convencidos de que al ser bendecidos estos objetos resultaran armas para combatir con las maldiciones o tempestades.

Indica que también fue en las reducciones donde se inició todo el arte escénico; el teatro, el canto y demás representaciones en estas fechas santas, pues el objetivo era que acudir al templo resulte una atracción para la feligresía guaraní.

Dejá tu comentario