Su homenaje a Flores y la amistad con Roa Bastos

En el 2002 me hallaba trabajando en la preparación del libro Tributo a Flores, de homenaje al creador de la guarania.

Antonio V. Pecci

Periodista

El nombre de Lobito Martínez me surgió debido al excelente disco "Sólo guaranias", que el mismo, al frente de un destacado grupo de artistas, había preparado para el diario ABC Color. Era un tributo que él había ofrecido al género musical más profundamente paraguayo, en 1997. El material, grabado en los estudios de Luis Álvarez, congregó a figuras como el ya citado, a Dani Cortaza, a la cantante Teresita Stipanovich, a los arpistas César Cataldo, Mariano González y Miguel Ángel Valdez; al percusionista Riolo Alvarenga, al requintista Rigoberto Arévalo, al bandoneonista Catalino Argüello, entre otros.

Las obras clásicas de dicho género estarían plasmadas en dicho cedé, dándoles un nuevo sonido a los temas, exhibiendo buen gusto y apropiado uso de las nuevas tecnologías. Algunos de los arreglos, como el de "Asunción", resultaron antológicos, tanto que fueron tomados por otros artistas para su interpretación. Lo que se dice, un disco de colección.

A principios del 2002 lo llamé por teléfono para pedirle que escribiera unas líneas para el libro "Tributo a Flores". Se mostró dubitativo. Me dijo que no creía poder aportar nada nuevo. "José Asunción Flores es un gigante de la música", me dijo. Le recordé la gran amistad que habían tenido su padre y Flores. Pasaron varias semanas hasta que lo volví a llamar, y me sorprendió diciéndome que había escrito unas líneas. Un texto preciso y valorativo del legado del gran maestro.

Al día siguiente de su fallecimiento, en enero de 2003, recibí estando en casa la llamada de Roa Bastos. Estaba desolado, como si fuera un hijo el que se le había muerto, situación que me sorprendió. "Estábamos trabajando juntos en una ópera sobre Elisa Lynch y el Mariscal", me dijo, relatándome los diversos encuentros que habían tenido en su departamento con el joven músico, desarrollando ideas para el proyecto. No sé si la amistad nació ya años atrás, cuando la filmación de "El portón de los sueños", el documental de Hugo Gamarra sobre Roa Bastos, cuya banda sonora estuvo a cargo de Lobito. Congeniaron ambos, al punto de lanzarse a un nuevo desafío en el terreno de la ópera.

Un proyecto que la muerte truncó.

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