Sucesos

Siete policías caen en un operativo antidrogas con 300 kilos de cocaína

Los presuntos polinarcos recibieron a balazos a los intervinientes, pero posteriormente pudieron ser detenidos junto con cinco civiles, uno de ellos boliviano. Hubo un cruce entre Interior y Senad.

Pese a la promesa de este Gobierno de pelear contra la corrupción, nuevamente efectivos de la Policía Nacional se ven involucrados en un hecho delictuoso. Al principio intentaron deshacerse del peso de los hechos, pero luego se pusieron a disposición para deslindar responsabilidades.

En la víspera, siete agentes de Inteligencia fueron detenidos en un allanamiento encabezado por la fiscala Lorena Ledezma y acompañado por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), de un establecimiento en la zona de Hugua Guasu, distrito de General Aquino, Departamento de San Pedro, donde se incautaron de 302 kilos de cocaína transportada en una avioneta por un boliviano.

El operativo, denominado Espada, ya venía indagando desde hace un par de meses el movimiento de dicho grupo de narcotraficantes y fue ayer que lograron confirmar que aterrizó una avioneta Cessna con matrícula CP 3004, perteneciente a Humberto de Jesús Roca H, que no cuenta permiso para volar.

Al principio, los intervinientes fueron repelidos a balazos por los presuntos narcos, pero luego ya no opusieron resistencia.

Doce personas fueron detenidas en el lugar, entre los mismos están siete policías:

Los detenidos son el suboficial mayor José David Alonso Salinas, oficial primero Édgar Sosa Melgarejo, oficial primero Juan Benítez Achucarro, suboficial inspector Víctor Dávalos Peralta, Carlos Ayala Marecos, suboficial Antonio Quiñónez, además de los civiles Carlos Escobar Núñez, Ramón Giménez Velázquez (quien sería dueño de la propiedad), Celso Benítez Fleitas, Amado Pérez Marecos, conocido docente de la zona, y el piloto boliviano Luis Darío Candia Zelada.

En un evidente desentendimiento y puja por protagonismo, se oyeron cruces de palabras y desautorizaciones en torno a lo que arrojó el operativo, ya que el comandante de la Policía Nacional, comisario general Walter Vázquez, dijo que los detenidos estaban en un trabajo de inteligencia, mientras que el ministro del Interior Juan Ernesto Villamayor sostuvo que se pudo haber caído en un hecho de celos y protagonismo. Sin embargo, al transcurrir las horas, el jefe policial cambió el discurso y manifestó que se ponía a disposición para el esclarecimiento de los hechos y brindaba su pleno apoyo al Ministerio Público y a la Senad, además de reiterar el compromiso institucional contra el crimen organizado.

En comunicación con varios medios, el director policial de la zona de San Pedro, comisario principal Cristino Aranda, había manifestado que un grupo de agentes estaban realizando tareas de inteligencia en una zona, lo que fue comunicado al fiscal José Encina, que solo fue especificado en coordenadas. Sin embargo, se pudo corroborar que el trabajo que manifestó el jefe policial está a 40 kilómetros del lugar donde se incautó la droga.

Tras este lamentable episodio, el comandante ordenó el cambio en la jefatura y envió al personal de Asuntos Internos para investigar el caso.

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