Arte y Espectáculos

Sepultura en Paraguay: El Metal volvió a marcar su territorio

Con Sepultura, la vertiente más dura y aguerrida del rock volvió a marcar su territorio a base de riffs, headbanging, mosh, voces guturales y la más potente de las distorsiones.

Elías Piris | Twitter: @eliaspiris

eliaspiris@gmail.com

El Metal en este rincón del mundo, tiene una buena y sólida cantidad de seguidores, cuya devoción es algo simplemente indescriptible, algo que se evidenció con el concierto de Sepultura.

Muchos esperaron este momento, años atrás la banda de los hermanos Cavalera hacía acto de presencia en Paraguay, hoy regresaba con nuevos hombres en la alineación, pero en el mismo lugar donde se había presentado por primera vez en el año 2006, la expectativa, por supuesto, crecía cada vez más...

Eran las 20:00, los portones ya estaban abiertos y Muireadach subía a escena, sonido excelente y gran puesta en escena, los pulcros solos de guitarra de Murray, la potente voz de Niahm, el contundente bajo de Ben y la precisión en la batería de Cristian Menelli fueron los responsables de agitar las melenas de los que empezaban a llegar al nuevo santuario del Metal, ubicado en quinta avenida.

Media hora después fue el turno de Mythika, la banda liderada por Julio Franco, que recientemente lanzaron su primer álbum de estudio "1811 - 2011". Con una energía envidiable, dejaron en claro que el metal paraguayo, sin dudas está pasando por su mejor momento, y que está jugando en las "grandes ligas".

Seguidamente fue el turno de Almah, liderada por el carismático Edu Falaschi, fue un despliegue de técnica y explosividad combinadas. Falaschi interactuó con el público paraguayo, no se olvidó de los detalles que la concurrencia local exige para que el show esté completo: Se vistió con la albirroja, flameó la bandera paraguaya y hasta se dio el lujo de saludar en guaraní. Recordó su última visita con Angra, banda que también actuó por última vez en ese mismo sitio.

Con una voz aguda majestuosa, Edu calentó los motores para la entrada de sus compatriotas, se venía el plato fuerte de la noche, el escenario se preparaba para Sepultura.

No nos hicieron esperar mucho tiempo, en este sentido la organización del evento hizo los deberes, es que sabían que las ansias primaban y no resistiríamos mucho tiempo.

<strong>Las luces se apagaron, y en el telón de fondo pudimos ver el legendario símbolo de la banda brasilera más exitosa de todos los tiempos...</strong>

Y ahí estaban ellos, cuatro hombres sobre las tablas, empezaba un preludio cargado de furia, como una tormenta que arrasa con todo a su paso, una tempestad apocalíptica, ahí estaban al frente de nuestros incrédulos ojos, los cuatro jinetes, así empezaba la descarga...

Fueron 22 canciones, una tras otra, sin pausa; furia y rapidez perfectamente sintetizadas en la voz gutural de Derrick Green, los riffs machacantes y solos el legendario guitarrista Andreas Kisser, la contundencia del bajista Paulo Jr, soldado de la vieja guardia y el salvajismo del recientemente incorporado baterista Eloy Casagrande. Cuatro jinetes que hicieron lo que quisieron, arrasaron con nuestros sentidos, no dejaron nada a su paso y tampoco nos dieron tiempo para reaccionar y mucho menos defendernos.

Las canciones que conformaron esa demoledora lista fueron: Dark Wood,Refuse/Resist, Kairos, Relentless, D.E.C, Convicted, Dialog, Attitude, What I Do, Choke, Mask, Escape To The Void, Sepulnation, Subtraction, Biotech, el himno "anti sistema" y cover de la banda brasilera Titas: Policia. El más aclamado y coreado fue Territory, seguido de Innerself, Arise y para concluir la inyección letal: Rattamahata y Roots.

Demás está decir que el 12 de mayo del 2012 será una fecha difícilmente olvidada por los metaleros paraguayos, y quienes estuvieron en el polideportivo del club Sol de América esa fresca noche de otoño; de seguro regresaron a sus casas con el espíritu satisfecho después del banquete de brutalidad llamado Sepultura.

<strong> Tal vez no hubo la cantidad esperada de personas, pero está claro que fue una noche en la que el Metal volvió a marcar su territorio en esta isla rodeada de tierra... </strong>

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