Política

Señalan contradicciones de informe de Itaipú al Congreso sobre los Ava

Los abogados que representan a los indígenas de la comunidad Sauce, amenazada de desalojo por la binacional, indicaron que la represa violó los derechos de los nativos a recibir tierras.

El informe de la Itaipú Binacional sobre la comunidad Sauce, a la que actualmente intenta desalojar, así como las demás comunidades desterradas en los años ochenta, muestra contradicciones en lo que respecta a la supuesta repartición de tierras a los indígenas Ava guaraní afectados, según señala el informe de la abogada de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (Fapi) Mirtha Pereira, uno de los grupos que apoyan a la comunidad.

La Itaipú presentó a la Comisión de Pueblos Indígenas del Senado un informe respecto al caso debido al requerimiento de dicha instancia legislativa, donde la binacional señala que la comunidad Sauce debe salir de la reserva Limoy y que la hidroeléctrica cumplió con todas las normativas legales recompensando a los nativos con tierras.

Sin embargo, Pereira señala que en la propia respuesta de Itaipú se ven las contradicciones, ya que no cuadran la cantidad de comunidades afectadas y las tierras adquiridas para resarcir a estas por el despojo sufrido a inicios de los ochenta, por lo que es evidente que la Itaipú violó los derechos de los Ava Guaraní contemplados en la legislación nacional e internacional vigentes en ese tiempo.

Diáspora. La versión de Itaipú es que las comunidades indígenas (del lado paraguayo) fueron asistidas conforme a la ley y recompensadas con tierras como lo exigen los tratados internacionales. Sin embargo, los estudios antropológicos, testimonios de los sobrevivientes y la realidad in situ de donde se encuentran a la fecha estos grupos demuestran que fueron reasentados en lugares donde ya existían otros grupos, tierras compradas en su mayor parte por la Iglesia, y solo 2.000 hectáreas por Itaipú.

“Sin brindarles medios apropiados de protección legal, se vieron obligados a refugiarse en otras comunidades indígenas distantes y ajenas a su forma de vida. Sin posibilidades de recrear su cultura, hacer uso de los recursos naturales, transmitir sus saberes a futuras generaciones y preservarse como grupo cultural determinado. Esta situación tampoco estuvo aislada de conflictos con las comunidades anfitrionas por la falta de adaptación al nuevo tekoha, por lo que decidieron regresar a sus tierras ancestrales”, señala la nota de la Plataforma Sauce Pytyvohára, en respuesta a la versión de Itaipú.

La nota recuerda que en dicha época se encontraba vigente la Ley 63/68 “Que ratifica el convenio 107 de la OIT sobre pueblos indígenas”, la cual establecía que las comunidades afectadas debían recibir en compensación tierras por lo menos iguales a las que ocupaban anteriormente y que les permitan subvenir a sus necesidades y garantizar su desarrollo futuro.

CASO SAUCE. Respecto al caso puntual de la comunidad Sauce, que se encuentra actualmente acampando frente a la reserva Limoy en reclamo por sus tierras, y con una demanda de desalojo promovida por la hidroeléctrica en su contra, el informe señala que Itaipú los ubicó en comunidades donde ya existían otros grupos, como se puede inferir de la propia versión de la binacional.

“En la narrativa contextual de la comunidad indígena de Puerto Sauce, la nota de Itaipú nos presenta un cuadro en el que la misma fue reasentada en la colonia Itabó, pero como puede observarse en el mismo documento, en dichas tierras fueron reubicadas otras familias provenientes de otros lugares, en un espacio que ya estaba habitado por pobladores del lugar, originarios de la zona, que no fueron determinados por la Itaipú y podríamos inferir con toda lógica que eran los que son denominados propiamente de Itabó”, señalan.

Agregan que las afirmaciones de Itaipú en lo referente al contexto de la comunidad terminan por derrumbarse en su deducción lógica al afirmar que la comunidad Sauce es un pequeño desprendimiento de las comunidades ya reasentadas en la colonia Itabó.

“El reclamo de Sauce es sumamente justo, porque fue reasentada en un lugar que ya pertenecía a otra comunidad avá guaraní y nunca tuvo ni siquiera la extensión mínima establecida por la Ley 904/81”, indica el documento de la Plataforma.

También señalan que la lucha de la comunidad es por un resarcimiento justo y que no es intención del grupo el afectar las áreas protegidas de la binacional, sino que la hidroeléctrica asuma su responsabilidad histórica.

Destacan que para los organismos internacionales son prioridad los DDHH, y que la lucha actual de la comunidad es en desigualdad de condiciones, considerando el poderío de la Itaipú y del Estado paraguayo en su contra.

Dejá tu comentario