Política

Senado remite al archivo polémica ley de autoblindaje parlamentario

 

En medio de una fuerte resistencia, que se sintió sobre todo desde los partidos tradicionales, ANR y PLRA, finalmente en el Senado se aceptó el veto del Ejecutivo y se archivó la polémica ley de autoblindaje parlamentario.

En la propuesta que había sido sancionada por ambas Cámaras del Congreso y remitida al Ejecutivo, el objetivo era establecer una mayoría calificada para la pérdida de investidura de un legislador.

En la Cámara Baja no tuvieron empacho en rechazar la objeción total de Mario Abdo Benítez, pero en el Senado decidieron corregir.

De esta manera, se mantiene como establece la Constitución Nacional, que un senador pueda perder su investidura por 13 votos, y un diputado por 22.

Nuevamente, los que están a favor del blindaje recurrieron al discurso de que para una suspensión se necesitan más votos, que para echar a un parlamentario.

El liberal llanista Juan Bartolomé Ramírez alegó que se trata de una cuestión impopular, pero que tenían que legislar para el futuro.

“Tal vez la prensa, la opinión pública hizo un sesgo y tituló de alguna forma”, indicó el parlamentario.

Mencionó que votó solitariamente por el dictamen en minoría en la Comisión de Asuntos Constitucionales a favor de rechazar el veto.

Dijo que le hubiese gustado que el Ejecutivo hubiese objetado solo parcialmente.

Su correligionario del mismo sector político Fernando Silva Facetti sostuvo que el espíritu de la Constitución es dar protección a los representantes del pueblo durante el periodo de su mandato.

Alegó que por lógica si para sancionar a un legislador se requieren dos tercios, entonces para la pérdida de investidura también se necesitan “mayorías especiales”.

Intervino también el cartista Juan Darío Monges, quien consideró deplorable que un senador tenga que ser removido por 13 votos.

Refirió que el uso indebido de influencias es un delito, y el que tenía que comprobarlo es el Poder Judicial.

“Ningún parlamentario puede perder investidura ni por 30 votos”, sentenció.

ACEPTACIÓN DEL VETO. Desirée Masi, del Partido Democrático Progresista, indicó que se puede debatir sobre el uso indebido de influencias, pero no el de las mayorías.

Hizo referencia a que en la Constitución se establecen los números y las mayorías simples y calificadas.

Acotó que cuando exista una Constituyente recién se podrá discutir el tema, y sugirió aceptar el veto.

Stephan Rasmussen y Fidel Zavala, de Patria Querida, también se pronunciaron en el mismo sentido.

Juan Carlos Galaverna, de Añetete, alegó que las posiciones ya estaban tomadas.

Consideró una estupidez que para sancionar a un parlamentario se precise mayoría calificada, para echarlo solo una mayoría simple, pero que eso es lo que establece la Constitución Nacional.

Pidió que se pase directamente a la votación, que fue electrónica. Una mayoría decidió votar para que la ley quede archivada.

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