Economía

Se perfila el escenario más complicado para los sojeros

 

Todo indica que se vivirán nuevamente las complicaciones en el rubro de la soja como las que se vivieron en el 2012, advirtió el presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo.

La cosecha se inició hace dos semanas y los resultados hasta ahora son muy negativos en lo que respecta a rendimiento.

A esto se suma el hecho de que el precio que se le paga al productor es de USD 265 por tonelada, muy por debajo del límite de USD 300 por tonelada, que era el piso que daría cierto equilibrio a la campaña, explicó el referente del gremio.

En diciembre se veía que el precio se acercaba a los USD 300 por tonelada, pero esto luego fue fluctuando hasta caer muy por debajo de ese límite. Ahora hay un leve repunte, pero todavía muy por debajo de lo que consideran aceptable, señaló.

Cristaldo fue más allá y dijo que la situación complicada que vivieron hace algunos años estuvo influenciada solamente por el precio, pero esta vez hay que considerar que, además de los precios bajos, en Paraguay no hubo clima favorable para el desarrollo de la soja.

Al inicio de la etapa de siembra, en septiembre de 2018, hubo un exceso de lluvias durante 45 días. El resto de los días, cuando ya se necesitaba lluvia, llegó la sequía y el excesivo calor.

Esto influyó negativamente en el desarrollo de las plantas en todo el país. Los rendimientos reflejarán estas dificultades, adelantó.

De hecho, en las primeras cosechas durante la primera semana del año, se ha podido ver cómo el rendimiento se redujo en gran medida. De un promedio de casi 3.000 kilos por hectárea, lograban menos de 2.000 kilos por hectárea, estimaron otros productores.

“Los rendimientos no son buenos y el desarrollo de la parcela tempranera está muy afectado”, manifestó Cristaldo. Comentó además que la próxima semana se continuará la cosecha con mayor fuerza y se tendrá un panorama más completo de la situación, con estimaciones.

Proyecciones. Pero por el momento, los productores están “sumamente preocupados”, dijo. Hay que recordar que “si no hay buena cosecha, no va a ser un buen año económico”, señaló Cristaldo.

La proyeccción en cuanto a la producción es que no se llegarán a las 10 millones de toneladas, como en años anteriores.

“Estuve recorriendo estos dos días (en el campo) y la alarma se enciende. Hay mucha preocupación entre los productores porque los rendimientos no son buenos”, describió.

Reiteró lo excepcional que es este escenario, porque “siempre hubo caída de precio pero buena producción”. En este caso se suman los dos factores más negativos: precios bajos y caída del rendimiento.

En el 2015 hubo una crisis en cuanto a precios, pero se mantuvo un buen rendimiento. Esta situación es más bien parecida al 2012, cuando se produjeron apenas 1.367 kilos por hectárea en promedio, según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

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