Política

"Se denunciará a instituciones que no combaten al crimen organizado"

DECISIÓN. "El presidente Abdo Benítez ya señaló que irán cayendo más manguruyuses". ASESINATO DE FISCAL "y del intendente Acevedo son una llamada de alerta para nuestro sistema". COOPERACIÓN. "Buscamos nuevos aliados para fortalecer la lucha contra el crimen transnacional". POSPANDEMIA. "Como canciller estoy abocado a fortalecer la  imagen país para atraer inversiones".

Susana Oviedo Por Susana Oviedo

El embajador Julio César Arriola debió dejar el cargo de jefe de Misión en la Representación Permanente del Paraguay ante la Organización de las Naciones Unidos (Nueva York). Vino a asumir, en el tramo final del gobierno de Mario Abdo Benítez, el cargo de canciller nacional. Es el quinto ministro de Relaciones Exteriores de esta administración. Su gestión coincide con un momento crítico en el que la imagen del país se ve altamente comprometida con el narcotráfico y la violencia que imprime. Esta actividad ilícita que en las últimas semanas ha mostrado niveles de violencia de alto impacto. Como ejemplos, el asesinato del fiscal contra el crimen organizado, Marcelo Pecci, en Colombia y el atentado mortal del que resultó víctima el intendente de Pedro Juan Caballero, José Carlos Acevedo, por manos de sicarios. Este escenario coloca al Paraguay en una encrucijada, a poco menos de un año de las próximas elecciones generales. Preguntamos al canciller su opinión sobre estos temas.

– En estos momentos se habla del Paraguay en términos de narcoestado, embajador, ¿cómo piensa trabajar la imagen país en las circunstancias actuales que comprometen enormemente todo cuanto se ha estado construyendo al respecto en el exterior?

–Creo que hay que ser precisos en las definiciones y, en ese sentido, el Paraguay bajo ningún sentido puede ser considerado un narcoestado. Nuestras instituciones están combatiendo frontalmente al crimen organizado transnacional. Existe un compromiso al más alto nivel. El Poder Ejecutivo da muestras a diario de su compromiso irrestricto y decidido en esta tarea con incautaciones récord de narcóticos y bienes de los narcos y lavadores, con la captura de estos delincuentes, muchos de los cuales han sido incluso extraditados a otros países.

El presidente Abdo esta semana fue categórico en señalar que nunca antes hubo un operativo como A Ultranza Py, y que irán cayendo más manguruyuses, y que, inclusive, denunciará a las instituciones que no están cumpliendo con su cometido en esta lucha. En este momento hay una guerra frontal contra el crimen organizado. Y no debemos olvidar que esta lucha es un asunto de larga data y es una realidad con la que conviven tanto el Paraguay como todos los países del mundo. En esta batalla tendremos victorias y derrotas, pero la ciudadanía puede estar segura de que el Gobierno nacional está usando todas las herramientas a su alcance para que el país sea visto como un lugar propicio para radicar inversiones.

–¿Qué repercusiones han tenido en la región, y que le han hecho saber, el asesinato en Colombia del fiscal Marcelo Pecci, y el más reciente, del intendente de Pedro Juan Caballero, José Carlos Acevedo, ambos por sicarios?

–Estas noticias han conmovido a nuestra sociedad y a la región. Las fuerzas de seguridad de Paraguay y sus aliados están trabajando denodadamente para el esclarecimiento del asesinato del fiscal Pecci y para llegar a los responsables. Confiamos que en breve tendremos novedades sobre este caso. Como Canciller, pero también como ciudadano, es mi más profundo deseo que se haga justicia ante tan horrendo crimen. Es una realidad que el crimen organizado ha extendido sus redes y sus operaciones en casi todos los países; de hecho, este es uno de los desafíos comunes que enfrenta la comunidad internacional, y sobre el que existe la consciencia de que debemos actuar unidos, de manera colectiva, para responder eficazmente a este problema.

La muerte del fiscal Marcelo Pecci y, más recientemente la del Intendente José Carlos Acevedo, son tragedias irreparables para nuestra sociedad y una llamada de alerta para nuestro sistema. Las muestras de solidaridad que nuestro país ha recibido en estas últimas semanas, demuestra que el mundo comprende nuestros esfuerzos para enfrentar a los grupos criminales transnacionales, y reconoce que el trabajo conjunto es el mejor camino para enfrentar de manera eficaz estos flagelos. La seguridad del Paraguay es pues, también, la seguridad de la región.

–¿Estos y otros crímenes vinculados al narcotráfico y el lavado de dinero motivarán un mayor énfasis en la búsqueda de cooperación internacional especializada en seguridad? ¿Qué países han ofrecido o ya están cooperando, y cómo, con el nuestro en esta materia?

–Sin lugar a dudas, los recientes crímenes nos llevan a reflexionar sobre cuáles son las formas más eficaces de cooperar entre los países, tanto en la esfera judicial como en la policial e investigativa. Lejos de amedrentar, estos terribles hechos nos impulsan a continuar trabajando aún con más empeño y compromiso. Queremos genuinamente dejar un país mejor a nuestros hijos, y eso es responsabilidad de todos, por supuesto, cada uno desde el lugar que le toca.

Aunque los golpes recibidos fueron duros, creemos se debe tener en cuenta que los mismos fueron perpetrados como represalia al trabajo que, desde los distintos estamentos que hacen a la seguridad del país, se viene realizando.

Podemos citar, por ejemplo, los resultados del Operativo a Ultranza, con perjuicio para el crimen organizado de más de 100 millones de dólares, a los que hay sumar otros 500 millones de dólares de pérdidas que en los últimos tres años nuestras instituciones lograron asestar a los delincuentes. Todo esto es dinero que no llegó a manos de las redes criminales.

Entre los países con los que tradicionalmente cooperamos en materia de seguridad se encuentran Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay, Estados Unidos, la República de China (Taiwán), países de la Unión Europea como España, Francia e Italia, con los que hemos implementado operativos y programas de cooperación exitosos en esta área.

Estamos en la constante búsqueda de nuevos aliados con los que podamos desarrollar nuevas sinergias que permitan fortalecer y facilitar la lucha contra el crimen transnacional organizado, que afecta la vida de miles de personas y sus familias, así como a la sociedad en general.

–Considerando que está asumiendo el cargo de canciller en el tramo final del Gobierno, ¿qué podría hacer en el año y medio de gestión que queda para que se conozca más al Paraguay y el país tenga alguna gravitación en el plano internacional?

–Toda la Cancillería Nacional, independientemente de quien este al frente de la institución, trabaja incansablemente, conforme a las directrices del presidente de la República, para defender los intereses del país en todas las instancias y para mejorar la proyección del Paraguay en el mundo. Para ello, articulamos con todos los actores de la sociedad, apuntando a ser inclusivos, abiertos y transparentes en nuestra gestión.

Para nosotros es una prioridad coadyuvar con la reactivación económica tras la pandemia. Como Canciller estoy abocado a fortalecer nuestra imagen país para atraer inversiones, aumentar el comercio internacional y también la cooperación.

Estoy convencido de que el Paraguay tiene mucho que compartir con el mundo, no solo por la riqueza de nuestra cultura, sino por el valor y la calidad de los productos nacionales y el potencial de la economía. Creo que esta tarea es fundamental para retomar la senda del crecimiento económico sostenido que nos ha caracterizado en las dos últimas décadas.

En mi gestión también es una prioridad continuar defendiendo el reconocimiento de las necesidades especiales y desafíos específicos que el Paraguay enfrenta como País en Desarrollo Sin Litoral. El Paraguay es un aliado del multilateralismo, y seguirá participando constructivamente con las Naciones Unidas y la OEA en nuestro hemisferio.

Igualmente, la integración regional es un área fundamental para nosotros. Ahora tenemos la Presidencia Pro Tempore del Mercosur y de Prosur. Creemos que estas instancias son importantes y necesarias para fortalecer los vínculos del Paraguay en América Latina.

–¿En qué afectaría sus buenos oficios e intenciones el hecho de que el jefe de Estado, quien lleva la dirección de la política exterior, se halla inmerso en la campaña electoral con vistas al 2023?

–La política exterior del presidente Abdo ha sido muy clara desde el inicio de su gobierno: Defensa irrestricta de la soberanía nacional, defensa de los intereses de la República, fuerte apuesta al multilateralismo, activa presencia y protagonismo del Paraguay en los organismos internacionales y foros regionales. Fortalecimiento y apertura de nuevos mercados para fomentar el desarrollo económico del país y el bienestar de nuestra población.

La Cancillería es fiel ejecutora de esas directivas y así lo haremos hasta el término de esta gestión de gobierno. Para eso estamos trabajando y vamos a acentuar un trabajo coordinado, interinstitucional entre el sector público y el privado, poniendo a disposición nuestra red de 41 embajadas y 35 consulados en el mundo. Buscaremos acuerdos y un relacionamiento en donde apuntaremos a la obtención de una prosperidad compartida.

–Paraguay está a un paso de transferir la presidencia pro tempore del Mercosur, ¿qué avances se dieron en estos seis meses para resolver el desacuerdo existente entre los Estados Parte respecto a la flexibilización del relacionamiento externo y la reducción del arancel externo común?

–Durante el presente ejercicio de la Presidencia Pro Tempore, el Paraguay apuesta al diálogo y a la concertación para buscar una solución consensuada en lo relativo a la flexibilización en el relacionamiento externo del Mercosur y para la reducción del arancel externo común.

Es un tema, sin dudas, sensible y delicado; el Paraguay ha buscado siempre abordarlo con la importancia que se merece.

Dicho esto, quiero reiterar la posición del Paraguay, que es la de negociar en conjunto y con la presencia de todos los Estados Partes y que las decisiones deben adoptarse por consenso, que son principios establecidos en los textos fundacionales del Mercosur, el Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto.

Consideramos que una eventual flexibilización para la negociación de acuerdos comerciales de manera individual podría afectar los fundamentos de la conformación de una Unión Aduanera, como estadio previo para lograr el objetivo del Mercosur, que es de la conformación de un mercado común.

En cuanto a la reducción del Arancel Externo Común, durante esta presidencia hemos retomado las conversaciones para alcanzar una reducción del 10% del universo de la Nomenclatura Común del Mercosur, considerando las sensibilidades de cada uno de los Estados Partes; sin embargo, hasta ahora no hemos podido lograrlo. Seguiremos trabajando para buscar una solución consensuada.

–Tras 23 años se cambiará la norma que rige el servicio diplomático. El proceso para una nueva ley ha sido accidentado. Al asumir usted logró reunir a los funcionarios y consensuar un texto que satisface a todos. ¿Qué implicará para el Ministerio el que un 20% de los cónsules pueden ser por designaciones políticas?

–Al recibir la comunicación de mi designación como Ministro de Relaciones Exteriores, una de las primeras prioridades que fijé para mi gestión fue la de trabajar incansablemente para instalar un proceso negociador, a través del diálogo constructivo y la transparencia para acercar posiciones que nos permitieran consensuar un texto en el que todos los estamentos de la Institución vieran reflejadas sus aspiraciones. Esto, de manera a recomponer la unidad de la gran familia que integra el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La misión institucional de planificar, coordinar y ejecutar una política exterior orientada a la promoción y defensa de los intereses del Estado y sus nacionales y del Derecho Internacional con eficiencia, idoneidad y patriotismo requiere la visión de un Ministerio profesional, transparente y comprometido.

Estas premisas son las que sustentan y son los fines de nuestra labor.

La designación de un 20% de cónsules como nombramientos políticos es una figura contemplada en el proyecto de ley actualmente en estudio en el Congreso. Entiendo se inspira en designaciones que se produjeron desde el dictado mismo de la Ley del Servicio Diplomático y Consular, que es la actual ley 1335/99. A estas designaciones más que políticas, yo las llamaría de potestad del Poder Ejecutivo.

El Concurso del personal diplomático y consular de carrera, así como de los administrativos y técnicos, y de otros funcionarios de la Cancillería ajenos a estos estamentos, será siempre valorado y bienvenido por la institución cuando su aporte sea positivo para el cumplimiento del deber de defender el interés nacional.

–Sobre el mismo punto: ¿Presupuestariamente cuánto demandará a la Cancillería incorporar al escalafón administrativo a más de 300 funcionarios, en el plazo de 3 años?

–La incorporación gradual, como lo prevé el proyecto de ley en estudio, de un total de 332 funcionarios con derechos en expectativa –dado que aún no se produce el Concurso de Oposición y Méritos por el que estos funcionarios deberán pasar– implicará un requerimiento adicional de G. 6 mil millones por año para la institución.

Esto significa costo aproximado de G. 18.000 millones en el plazo de 3 años. Pero todos estos cálculos son aún provisorios.

– ¿Por qué no se ha priorizado la designación de un embajador en la Argentina, donde existe una nutrida presencia de paraguayos, y, sin embargo, se nombró jefe de misión en Emiratos Árabes Unidos donde se abrirá una embajada del país?

–El Paraguay mantiene relaciones diplomáticas y amistosas con la gran mayoría de los países que integran la comunidad internacional.

Tratamos siempre de promover agendas positivas, enfocados en los intercambios económicos, el entendimiento político y la diplomacia cultural.

Por supuesto que la Argentina es una prioridad, no solo porque se trata de un país vecino y hermano al que nos unen lazos históricos indisolubles, sino también por la gran cantidad de paraguayos que viven y trabajan en ese país. La comunidad paraguaya allí es reconocida como una de las más laboriosas y que ha contribuido significativamente con su desarrollo. Esperamos pronto designar un Embajador en la Argentina; no obstante, el relacionamiento bilateral sigue fluido, y los asuntos urgentes y de interés son atendidos por las altas partes, incluso por los propios Presidentes.

La designación de nuestro Embajador en los Emiratos Árabes Unidos, una Embajada que pronto estaremos inaugurando, responde a un objetivo nacional de ampliación de las relaciones bilaterales del Paraguay, sin que ello signifique menoscabar o dejar de lado a otros países con los que nos relacionamos.

–¿Durante su administración prevén abrir otras nuevas embajadas? ¿Dónde?

–La aspiración de abrir más representaciones diplomáticas es una constante y es proporcional al objetivo de una mayor y mejor proyección del Paraguay en el mundo, como se establece en el Plan Nacional de Desarrollo 2030 y también en nuestro Plan Estratégico Institucional 2021-2025.

El Paraguay apunta a fortalecer su presencia en el exterior, lo que nos permitirá abrir más mercados para nuestros productos, ampliar la cooperación y fortalecer nuestras alianzas.

Además, esto nos ayudará a incrementar y optimizar los servicios consulares para ofrecer una mejor atención a los connacionales alrededor del mundo.

En definitiva, lo que pretendemos es representar cada vez mejor al Paraguay en el mundo y obtener mejores resultados de la Política Exterior. Ello implica necesariamente prever nuevas representaciones diplomáticas.

A corto plazo, la apertura de la Embajada en Emiratos Árabes Unidos es un hecho, ya se nombró embajador y próximamente estará asumiendo funciones.

También en los próximos meses se abrirá la Representación Permanente ante la OMC, y está prevista la apertura de un Consulado en Neuquén.

A la par, estamos analizando la apertura gradual de nuevas embajadas en el Caribe anglófono; en Europa; y en África, donde solo tenemos 3 representaciones. Pero estos planes son más a largo plazo. Por supuesto estos proyectos están siempre supeditados a la disponibilidad financiera y presupuestaria y a las prioridades del servicio en materia de política exterior.

En los últimos 3 años nuestras instituciones lograron asestar a los delincuentes pérdidas de USD 500 millones. Sin contar A Ultranza.

Aunque los golpes recibidos fueron duros, creemos que los mismos fueron perpetrados como represalia al trabajo que se viene realizando en el país.

Las muestras de solidaridad que nuestro país ha recibido en estas últimas semanas, demuestra que el mundo comprende nuestros esfuerzos para enfrentar a los grupos criminales.

Perfil

Julio César Arriola: Es un diplomático de más de 30 años de experiencia. Antes de su último cargo en el exterior como representante permanente ante la ONU, fue embajador en Canadá. Con anterioridad estuvo como encargado de negocios en la embajada en Costa Rica, en la Misión Permanente ante la OEA, y se desempeñó en los Consulados de Paraguay en Formosa y Clorinda, Argentina.

En el servicio local, fue viceministro de Administración y Asuntos Técnicos, del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde también administró varias direcciones.

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