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Salud detectó casi 3 mil perros y 76 personas con leishmaniasis

Las cifras corresponden a los seis primeros meses de este año. Para los caninos no existe cura, la única solución es la eutanasia. En los humanos, puede causar la muerte si no se trata a tiempo.

Por Silvana Molina

silvana@uhora.com.py

En lo que va del año, el Ministerio de Salud Pública (MSP) halló 2.964 perros con leishmaniasis visceral y 76 casos humanos de la misma enfermedad, en todo el país.

Si bien la cifra se encuentra dentro de los índices esperados, no deja de constituir una preocupación para la salud pública, ya que mientras los canes enfermos continúan vivos, la posibilidad de contagio a los humanos está latente.

De las 76 personas que dieron positivo a leishmaniasis visceral, ya son cinco las que han fallecido este año como consecuencia de esta enfermedad, según los datos proporcionados por el director del Servicio Nacional de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores (Senepa), Dr. Julio Manzur.

SIN CURA. La leishmaniasis visceral es una enfermedad grave que se transmite a través de un insecto (especie de mosquito pequeño).

Para las personas, este mal tiene cura si recibe tratamiento. Para los animales, la situación es más dramática, ya que no existen vacunas ni medicamentos eficaces para prevenirlo. Por eso, los perros portadores de leishmaniasis (corroborado por laboratorio) deben ser sacrificados.

"Es lo único que se puede hacer. No hay otra salida. Pueden decir todo lo que quieran, pero yo, como veterinario y como autoridad en este tema, puedo afirmar que no hay ninguna droga para curar a los perros. Las que se usan son destinadas a los humanos y no se deberían usar en caninos", asegura el Dr. Miguel Castagnino, director del Programa Nacional de Control de Zoonosis del MSP.

El tener que sacrificar a los animales es muy doloroso para sus dueños pero, a criterio de Castagnino, "hay que poner en primer lugar la salud humana, porque el perro enfermo es fuente de infección para la población".

Sin embargo, aclara que no hay que perder el enfoque humanitario, porque el animal es un ser vivo. "En el Programa de Zoonosis tenemos un protocolo de eutanasia que seguimos y le entrenamos a nuestro personal para humanizar esta práctica. Utilizamos drogas que son recomendadas por organismos internacionales, como el Eutanil", explica.

Asunción y el departamento Central son los lugares con mayor índice de casos de leishmaniasis en todo el país.

LA LIMPIEZA ES CLAVE

La organización Adoptame -que asiste a perros callejeros- considera que la leishmaniasis no se erradicará nunca del país "matando perros". "Hay que concienciar a la población. La enfermedad se erradica persiguiendo al vector, el karachã, que se elimina con fumigaciones y limpieza de hojarascas; se pide a los ciudadanos ser más limpios. Los perros son una víctima más de nuestra falta de educación", señalan. La organización invita a una charla informativa sobre leishmaniasis, hoy a las 16, en Alto Carmelitas. Más informes, en www.adoptame.org.py.

AUNQUE APARENTE ESTAR SANO, EL CAN PUEDE CONTAGIAR

La leishmaniasis visceral se transmite a través de la picadura de insectos chupadores de sangre, llamados flebótomos (karacha, en guaraní). Estos parásitos viven en los basurales, yuyales y agujeros de troncos. Si pican a un perro enfermo y luego a una persona, le transmiten la enfermedad.

Un perro con leishmaniasis visceral puede aparentar estar sano, sin mostrar síntomas, pero tiene los parásitos y es igualmente fuente de contagio. Algunos síntomas en los animales son: caída de pelo, pequeñas úlceras en la piel, adelgazamiento, crecimiento exagerado de las uñas, decaimiento.

En las personas, los síntomas más comunes son: fiebre, debilidad, abdomen abultado, tos seca y pérdida de peso.

Si su perro tiene síntomas de leishmaniasis, debe recurrir a su veterinario o al Programa Nacional de Control de Zoonosis para que le realicen las pruebas laboratoriales. Tel: 500-760.

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