Rumbo al congreso educativo

René González Ramos – @ram0srene

Por René González Ramos

La tarea de quienes estarán al frente del MEC en los próximos meses será intensa.

La educación está en terapia intensiva. Las escuelas se caen y las investigaciones dicen que los niños no aprenden lo que dan en clase.

En la última medición regional, Paraguay quedó penúltimo, solo por encima de República Dominicana.

La capacitación a docentes sigue siendo una de las tantas promesas incumplidas. Tres años tardó el ministerio en iniciar capacitaciones continuas a nivel local con los recursos del Fondo de Excelencia. Encima, estos cursos apenas llegaron a la mitad de los educadores en todo este tiempo.

El camino para discutir, debatir y apuntar qué educación queremos para el futuro próximo, como exigen distintos sectores de la sociedad civil, con justa razón, es un congreso nacional de educación.

Este congreso debe servir de encuentro de todos los sectores que deseen participar con propuestas y también, claro está, aportar sus críticas al actual sistema escolar.

Y debe realizarse independientemente de quién esté como ministro o ministra de Educación. Incluso el actual titular de la cartera debería impulsar esta iniciativa como una política de Estado, para que el debate se realice sí o sí. No solo durante el siguiente periodo, sino como un encuentro permanente para discutir sobre las necesidades del sector en los próximos años.

La participación abierta y en igualdad de condiciones de todos los sectores garantizará la amplitud y la democracia en este debate. No deben faltar, por ejemplo, los estudiantes, quienes pueden aportar su visión crítica hacia la escuela.

El aporte de los niños y jóvenes ya es fundamental en otros países, donde ellos son el centro del proceso educativo. Los jóvenes ya expresaron su indignación cuando fueron convocados por el Congreso para ser consultados sobre la educación.

Una de sus preocupaciones pasa por el modelo que ubica a la pizarra como el centro de las clases, donde los secundarios no hacen más que copiar lo que escribe el docente.

"No queremos más ser copiadores compulsivos", es un reclamo recurrente de la Unión Nacional de Centros de Estudiantes (Unepy), con representación en capital y, sobre todo, el interior del país.

Es, sin dudas, una crítica interesante que puede ayudar a definir el modelo de sistema educativo que queremos.

Por ahora, ya existen tres propuestas para la revisión de la reforma educativa, que pueden ser analizadas y discutidas en este espacio.

Una, presentada recientemente por la Organización de Trabajadores de la Educación (OTEP - Sn).

La segunda serie de recomendaciones fue entregada por el proyecto Acción–Educación 2018, una mesa conformada por destacados investigadores y figuras como Rodolfo Elías, Melquiades Alonso o el jesuita Bartomeu Melià.

La tercera fue entregada al titular del MEC por la organización Juntos por la Educación, que nuclea a referentes del sector privado.

Los tres proyectos tienen muchas coincidencias, claro. Lo importante es que ya se presentaron puntos concretos de parte de diversos sectores interesados en una mejor educación pública de calidad, equidad e inclusión.

Restará también conocer cuáles serán las opciones que presente el próximo gabinete que ocupe el MEC.

Dejá tu comentario