Política

Rivas no declara y pide que la Fiscalía vaya a Diputados

 

El diputado colorado Tomás Rivas se abstuvo, una vez más, de presentarse a su declaración indagatoria. Además, el escrito que se presentó al fiscal Luis Piñánez, quien lleva adelante el proceso, señala que si la Fiscalía considera necesaria la presencia del imputado, lo convoque para una nueva audiencia en la propia oficina de Rivas, en la Cámara Baja.

Piñánez señaló que no irá a la sede del Congreso Nacional. Rivas está desaforado y no es responsabilidad del agente fiscal ir hasta la sede legislativa, sino es el diputado quien debe someterse a la Justicia. Es más, el propio Rivas dijo en más de una ocasión que iba a someterse a la Justicia, pero sigue dilatando la causa.

De hecho, Rivas decidió, con anterioridad a la fecha fijada, no presentarse ante el fiscal anticorrupción para su declaración indagatoria. Recordemos que está imputado por el supuesto pago de salario a sus tres caseros con dinero público. La causa se inició a partir de una investigación de ÚH.

Ayer el legislador decidió no acudir, señalando que sus abogados ya se encuentran trabajando en la causa. La audiencia indagatoria debía haberse dado luego de un año y dos meses de que el representante del Ministerio Público haya presentado imputación en contra del legislador cartista, por los delitos de cobro indebido de honorarios, estafa, expedición de certificados sobre méritos y servicios de contenido falso y uso de certificados sobre méritos y servicios de contenido falso. Además de Rivas, están imputados los caseros Reinaldo Chaparro Penayo, Lucio Romero Caballero y Nery Antonio Franco González.

Antecedentes. El martes pasado, el diputado colorado pidió la suspensión de la audiencia indagatoria fijada para esa fecha, a las 10.00, alegando que su abogado Jorge Bogarín se encontraba fuera del país. Entonces, el fiscal Piñánez fijó nueva audiencia para la víspera, a la misma hora, pero tampoco esta se concretó.

La hipótesis fiscal en el caso Rivas se basa en el registro de ubicación de llamadas entrantes y salientes de las líneas de telefonía celular que Chaparro, Romero y Franco declararon como suyas en sus legajos ante la Dirección de Recursos Humanos de la Cámara Baja.

A partir del registro, Piñánez constató que estos en ningún momento estuvieron en sus puestos laborales en la Cámara Baja, ni siquiera en la zona del Parlamento durante los días en los que Rivas participó en sesiones ordinarias y extraordinarias en el recinto parlamentario, entre julio de 2016 y marzo de 2017.

No obstante, durante todos esos meses, los tres supuestos funcionarios del Congreso firmaron planillas de registro de entrada y salida de la Cámara. Todas estas planillas fueron certificadas con la firma del político para justificar el cobro de sus salarios.

Dejá tu comentario