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Reforma de jubilaciones de Brasil, una nueva derrota de la izquierda

El país está cada vez más cerca del empleo y la prosperidad, adujo el presidente Jair Bolsonaro. Augura que la oposición tendrá muchas dificultades para bloquear la agenda del Gobierno.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro celebró la aprobación, todavía parcial, de la reforma de las jubilaciones, tras un proceso que dio una estatura nacional al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, y evidenció las divisiones de la izquierda.

“Brasil está cada vez más cerca de entrar en el camino del empleo y la prosperidad“, tuiteó Bolsonaro, tras la rotunda victoria del sí, por 379 votos a favor y 131 en contra, muy superior a los tres quintos de los escaños (308) necesarios para aprobar una reforma de ese tipo, de carácter constitucional.

La contundencia del resultado en la Cámara, se explica en parte por las deserciones en las bancadas de dos formaciones de centroizquierda: 8 de los 27 diputados del PDT (del ex candidato presidencial Ciro Gomes) y 11 de los 32 del Partido Socialista (PSB) votaron por la reforma, así como los dos del Partido Verde.

“Mi voto por la reforma de las jubilaciones no fue comprado, fue por convicción“, tuiteó la joven diputada Tabata Amaral, una de las figuras en pleno ascenso del PDT. “Mi ‘sí’ no es (un sí) al Gobierno, en momentos como este, tenemos que mirar hacia el futuro del país. No es fácil ni cómodo, pero es absolutamente necesario“, adujo.

Fueron unánimes, en cambio en el rechazo, las bancadas del Partido de los Trabajadores (PT del ex presidente Lula, con 54 diputados), del Partido Comunista do Brasil (Pcdob, 8 diputados) y del PSOL (de la asesinada concejal de Río, Marielle Franco, 10 diputados).

Según el analista Thomaz Favaro, de Control Risks, esta votación agrava la fractura evidenciada en la izquierda brasileña, desde que salió del poder en 2016.

El hecho de que el Gobierno consiguiese aliados en prácticamente todas las fuerzas de centro y en los propios partidos de izquierda, aumenta la significación de esta derrota y permite augurar que la izquierda “tendrá muchas dificultades en bloquear la agenda del Gobierno en el futuro“, dijo Favaro. Los defensores de la reforma insisten en que el sistema actual, es una bomba de tiempo, debido a la evolución demográfica del país. En 2018, un 9,2% de los 208,5 millones de brasileños tenían más de 65 años. En 2060, serán 25,5%. AFP

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