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Recolectores convertidos en Reyes regalan juguetes a niños de la calle

 

Un presente que no figuraba en la esperanza que trae consigo el soñado Día de Reyes recibieron ayer niños de la calle de parte de un sector de la sociedad que tampoco estaba en los planes de esta fecha: los obreros encargados del servicio de recolección de basura en Asunción.

En una loable decisión, los empleados de la Dirección de Aseo Urbano de la Comuna capitalina decidieron hacer una colecta y comprar juguetes con todo lo recaudado para luego entregarlos a menores de condición humilde que trabajan en la vía pública o solo mendigan.

Los trabajadores hicieron caso omiso a la copiosa lluvia que cayó ayer sobre la capital para llevar muñecas, camioncitos y pelotas a niños y niñas y arrancarles de esa manera una inesperada sonrisa a estos niños y niñas a quienes le toca llevar una vida dura en cada jornada, a quienes incluso dieron como agregado una corona planteada, similar a la que llevaban los tres Reyes Magos.

A CABALLO. En un recorrido de cuatro kilómetros desde el arroyo Verde hasta el arroyo González, en la Compañía Potrero San Antonio, de Santa Rosa, Misiones, pobladores de la zona montados a caballo se encargaron de repartir juguetes a los niños y niñas de esta localidad del VIII Departamento.

Esta actividad nació el año pasado a iniciativa de la gente del área, quienes se encargan de gestionar la recolección de los obsequios que posteriormente serán entregados a los menores, según informó la corresponsal Vanessa Rodríguez.

Evelyn Vargas, una de las organizadoras, informó que se distribuyeron en esta oportunidad más de 350 juguetes de todo tipo, los cuales fueron donados en gran parte por el matrimonio compuesto por Carlos Arrechea y su esposa Jaymmy Careaga, quienes también se dedican a llevar felicidad a los chicos de esta región del país desde hace diez años.

REGALOS. En el punto donde limitan Sajonia con el Bañado Sur, jóvenes del Centro Ignacio Samaniego (CIS) ofrecieron golosinas y regalos de reyes a niños del sector conocido como Capitán Bozzano, a quienes los lugares denominan Villa Cangrejo, debido a que su gente se ve afectada constantemente por las inundaciones que cubren de agua los sectores ribereños y bañados de la capital.

En la ocasión también se contó con la presencia de un plantel de profesionales galenos que ofrecieron atención médica gratuita tanto para los menores como para sus padres.

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