Interior

Reclusos apuntan a reinsertarse a la sociedad a través de manualidades

En la pintura, ao po’i, bordados, artículos de cuero y otras artes, las personas privadas de su libertad en la penitenciaría de Villarrica se conectan con los de afuera y forjan un futuro mejor.

Con el objetivo de fomentar la reinserción de las personas privadas de su libertad, la Penitenciaría Regional de Villarrica, Guairá, organizó una atractiva feria de productos artesanales hechas por los propios reclusos. Fue en la Plaza de los Héroes.

Se expusieron pinturas, adornos navideños, manteles de ao po’i, croché y un sinfín de manualidades, todas creadas por los reclusos, que plasmaron en cada obra la esperanza de un futuro mejor, y su deseo de una vida diferente. También hubo llaveros, flores, manteles de ñandutí, carteras, termos forrados, cortinas, cuadros, zapatillas artesanales, manteles, pan dulces y otras delicias dulces. Los productos tuvieron un costo a partir de G. 5.000.

Las personas interesadas en adquirir productos o quieren personalizarlos pueden acercarse hasta la penitenciaría.

Privilegio. Los cuadros con pinturas al óleo fueron muy admirados por los visitantes. Los mismos fueron creados en las clases dictadas por el profesor Alfredo Cacho Resquín, quien de manera voluntaria ayuda a los reclusos.

Resquín comentó que para él es un gran privilegio enseñar a los reclusos y que posee los elementos necesarios para ayudarlos a hacer volar su imaginación a través del arte de la pintura. “Creo que como personas tenemos un gran compromiso de dar un poco más por el hermano y más hacia aquellos que están privados de su libertad. Es impagable ver la felicidad de los demás con tan solo dar un poco de uno mismo”, señaló el profesor, que hace poco con su hija Ana Luz pintaron murales en sitios más emblemáticos de la ciudad de Villarrica.

Beneficio. Además, sus trabajos les generan un poco de ganancias, que según comentaron les servirán para ayudar a sus familias y tener una fiesta de Navidad especial. Cabe mencionar que varias personas donaron los materiales para la elaboración de los productos, para ayudar a la causa.

Para la venta de los productos, los funcionarios penitenciaros contaron con la ayuda de 5 internos que salieron de sus lugares de reclusión beneficiados con salida transitoria. “Ellos colaboran con la institución y siempre se han portado bien”, manifestó Crystian Miranda, director de la penitenciaría, al indicar que los mismos afrontan procesos penales por hurto, violencia, etc.

Réplica. Miranda dijo que la idea de la feria surgió hace 1 mes, y los reclusos pusieron todo de sí para crear los productos más ingeniosos y originales. Debido al éxito de la actividad, el funcionario indicó que piensan replicar.

Mencionó que con esta actividad buscan “la reinserción laboral de las personas privadas de su libertad, para que los mismos mantengan sus mentes ocupadas en trabajo durante su reclusión”.

Miranda adelantó además que la próxima semana estarán abocados en firmar convenios en el área de educación, para que algunos reclusos puedan seguir sus estudios universitarios en la penitenciaría; idea que entusiasma mucho a las personas privadas de su libertad, ya que eso les ayudará cuando salgan del lugar, para rehacer su vida.

Mano de obra calificada. La penitenciaría lleva adelante un interesante programa que prioriza la rehabilitación y posterior reinserción de las personas privadas de libertad a la sociedad; a través de cursos como cultivador de hortalizas y panadero artesanal.

Todo el trabajo es “en pos a la reinserción progresiva a la sociedad y preparando mano de obra calificada”, mencionó el director penitenciario.

Además reactivaron la huerta penitenciaria para su autoconsumo, y para mantener ocupados a los reclusos.

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