Productores advierten con hacer marchas   por el contrabando
Productores hortícolas emplazaron a los organismos de seguridad a dar resultados concretos en contra del ingreso ilegal de hortalizas, situación  que impacta en la comercialización interna. 

Los horticultores que participaron ayer de otra reunión con organismos de control en el Congreso Nacional se quejaron del persistente ingreso de productos de contrabando y advirtieron que desde el lunes marcharán por Asunción si no se revierten en los próximos días los efectos del comercio ilícito.

La Unión Nacional de Productores Frutihortícolas y el Consejo Nacional de Productores Frutihortícolas coincidieron en que nada cambió desde el anterior encuentro en que las autoridades habían prometido un mayor esfuerzo en la lucha contra el contrabando de frutas y verduras.

Ambos grupos se unieron para insistir en el reclamo y amenazar con movilizaciones en la capital del país. Al respecto, el dirigente Alfredo Ledesma comentó que por el momento se analizan marchas hasta la Comandancia de la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Aduanas y la Armada, que están encargadas de realizar los controles fluviales y terrestres.

El plazo para que las autoridades muestren los resultados esperados vencen esta semana. Los productores se basarán en los precios, por un lado, y en el monitoreo del Mercado de Abasto, donde consideran que se concentra la venta de productos extranjeros, cuyas acreditaciones fitosanitarias están restringidas actualmente.

Al principio de la cosecha de tomate, los intermediadores estaban pagando en finca G. 6.000 por kilo, pero ahora apenas ofrecen G. 3.500 debido a la presencia de tomates argentinos que saturan el mercado.

De acuerdo con Ledesma, el precio es conversable desde G. 5.000, teniendo en cuenta el alto costo de la producción por el encarecimiento de los insumos. Sobre los efectos de la entrada de hortalizas extranjeras, comentó que solo en Arroyos y Esteros, Departamento de Cordillera, hay 70.000 kilos de tomate listos para vender, pero que no se están colocando. Estas cargas pueden perderse en un máximo de tres días. A eso se suma que los productores deben clasificar los tomates en cada jornada, proceso en el que se van descartando hortalizas.

Acerca de este problema, el ministro de Agricultura y Ganadería, Santiago Bertoni, prometió al grupo mediar para que comerciantes aseguren la compra de esa cosecha, pero los agricultores temen que en las negociaciones nuevamente se otorguen preferencias para las acreditaciones de importación en el futuro o para otros rubros que igualmente impactarán en el sector.

Control. En un rápido monitoreo, los productores encontraron en la noche del martes todo un operativo de contrabando en el Mercado de Abasto.