Positivos, pese a la sequía y al Covid

Luis Irala Por Luis Irala

Las últimas encuestas sobre índice de confianza del Banco Central del Paraguay dan señales sobre el optimismo que se mantiene entre los empresarios, aunque todavía no se logró alcanzar los niveles que se dieron antes de la pandemia de coronavirus.

Los estudios señalan además que los empresarios tienen una expectativa de que la situación económica del país mejorará a finales del presente año.

La situación actual del país es bastante preocupante, tanto por la sequía que se instaló con mucha fuerza y por la aparición masiva de casos de Covid en la población.

Desde el lado de la sequía se puede decir que es un fenómeno natural que afecta no solo a Paraguay, sino a todos los países de la región. Con la falta de lluvia en plena época de cultivos de granos se espera una menor producción de soja, maíz y posiblemente también del arroz.

Sin embargo, lo más preocupante es la falta de lluvia que afecta a los pequeños productores de la agricultura familiar campesina. Se trata de los rubros de la canasta básica de consumo familiar, como las frutas y las hortalizas.

Los primeros informes dan cuenta de un alto porcentaje de pérdidas en estos cultivos. Los labriegos prácticamente se quedaron sin los productos para el consumo familiar.

Además, la escasez de estos productos hará que suban los precios en los mercados de abastecimiento, generando un encarecimiento de la canasta básica.

En el sector de la agricultura mecanizada están los productores de soja, maíz y arroz, cuyos cultivos también se ven muy afectados por la falta de lluvia.

Las primeras cosechas están reportando un bajo nivel de rendimiento por hectárea, por lo que el gobierno ya dispuso una serie de medidas financieras para auxiliar a los grandes productores y facilitar la eventual refinanciación de deudas.

Los productores están esperanzados en que caigan lluvias está semana, pero los pronósticos no son muy alentadores. Incluso hay proyecciones de que la escasez de lluvias se extenderá hasta el mes de marzo.

Así como están las cosas, la situación se torna incierta por el momento y algunos empresarios sugieren que la economía paraguaya no se sustente solo en el agro.

En ese sentido, el sector ganadero también está pasando por una situación complicada ante el agotamiento de las pasturas para los animales. Esto obliga a conseguir forraje para la alimentación de los atos, pero encarece la producción, lo que puede traducirse en un mayor costo de los cortes de carne para el consumidor.

A la sequía se suma en este inicio de año el contagio masivo de la población con el virus del Covid-19. Esta situación afecta a las empresas pues de nuevo se esta retomando los trabajos en cuadrillas, es de esperar una menor presencia de los consumidores en los centros comerciales y la gente se verá obligada a priorizar los gastos en salud antes que en entretenimiento.

Las oficinas del gobierno tampoco se salvan de la situación y los primeros reportes señalan del contagio de gran cantidad de funcionarios, por lo que la atención al público se está limitando a los casos más urgentes. Por lo menos hasta ahora el Gobierno no anunció nuevas medidas restrictivas o de cuarentena en la población, lo que da un pequeño aliento a los sectores comerciales para seguir operando. Todos coinciden que poner en practica nuevas restricciones serán muy dañinas para la economía.

En contrapartida sugieren la aplicación de cuidados sanitarios que ayuden a desacelerar los contagios, a más de la aplicación de las vacunas.

Pese a estos dos frentes negativos, la sequía y el coronavirus, la esperanza es que en meses más se pueda hablar oficialmente del fin de la pandemia, o por menos de los contagios masivos.

Las proyecciones indican que los contagios seguirán subiendo en enero y febrero y se espera una rápida disminución en marzo.

Mientras tanto mantengamos la moral lo más alto posible para hacer frente a estos fenómenos que ya golpean al país por tercer año consecutivo.

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