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Por inundación, hace dos semanas niños no van a clases en Remansito

Precipitaciones continuas ya afectan a alrededor de 5.488 familias de más de 20 localidades del país. Las secuelas del diluvio se reflejan en las escuelas, con alto índice de ausentismo de niños.

Hace dos semanas que alumnos de la escuela del asentamiento San Ramón, Remansito, no asisten a clases. La institución quedó como una especie de isla tras ser rodeada por el agua. Profesores aseguran que hasta el momento no han recibido instrucciones ni mucho menos la visita de autoridades educativas.

Tanto en este lugar como en otras áreas de la compañía, del distrito de Villa Hayes, cientos de hogares de sectores vulnerables están bajo agua, como efecto de la continua lluvia. Varios pobladores se encuentran bajo un tinglado que fue prestado por un poblador, otros montaron una carpa negra, al costado de la ruta Transchaco, un improvisado refugio, y algunos decidieron permanecer en sus hogares, a pesar de la anegación, pues aseguran que en caso de dejar sus viviendas, además de ser víctimas del agua lo serán también del hurto.

Las continuas precipitaciones, desde el 15 de marzo, ya afectaron a 5.488 familias de más de 20 localidades del país, según reporte de la Secretaría Emergencias Nacional (SEN).

Escuela. “Es difícil que los chicos vengan. Las dos entradas de la escuela, de enfrente y de atrás, están llenas de agua. Toda la zona está inundada”, señala la profesora Gloria Gaona mientras observa la laguna formada en el patio, muy cerca de la pared, a centímetros de invadir el aula.

Los docentes de esta institución, denominada aula anexa, dependiente de la escuela Municipal Nº4381, afirman que además del precario acceso de la escuela aún no recibieron la merienda escolar. En la institución asisten más de 200 chicos.

“La merienda ayuda a que los alumnos quieran asistir a la escuela. Muchos de ellos nos comentan que vinieron sin desayunar o sin almorzar”, lamentó la docente Mirna Barboza.

Las educadoras afirmaron que la mayoría de las aulas fueron construidas por los padres de familia. Anteriormente daban clases bajo un pequeño galpón. Otra de las preocupaciones es además que el sanitario se encuentra bastante alejado de las aulas.

Inundación. En varios otros asentamientos de Remansito aún hay casas inundadas y caminos intransitables. Algunos optaron por buscar otro refugio, otros decidieron quedar en sus viviendas, con la riada incluida.

En el caso de las familias del asentamiento Israel, quienes consiguieron como albergue un tinglado de la zona, aseguraron que la principal necesidad es vestimenta y calzados para los chicos, además de alimentos no perecederos.

En su mayoría relatan que son vendedores ambulantes o recicladores, por lo que la actividad se dificulta con la inclemencia del tiempo que se tuvo en estos días.

Limpiaron las canaletas después de reclamos porque el MOPC, la Municipalidad y la Gobernación se pasan la pelota. Ana Martínez, Remansito.

Muchos de los alumnos se fueron a albergues y otros no vienen porque todo el acceso a la escuela está inundado. Gloria Gaona, docente.

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