Política

Por falta de desafuero sigue pendiente investigación

 

Desde la renuncia de su correligionario y ahora ex colega José María Ibáñez, el diputado colorado cartista Tomás Éver Rivas solo aparece fugazmente por la Cámara Baja.

No participó de varias sesiones en las últimas semanas y las pocas veces que está, lo hace por un corto tiempo.

El fiscal anticorrupción Luis Piñánez imputó a Rivas por estafa, cobro indebido de honorarios y expedición de certificados sobre méritos y servicios de contenido falso, por hacer figurar a tres empleados particulares suyos como funcionarios de la Cámara de Diputados. Fue tras una investigación periodística de Última Hora.

Rivas copió exactamente a Ibáñez y ante el temor de llegar a juicio oral, hasta ahora chicanea su proceso y ni siquiera su desafuero puede ser tratado por el pleno.

Después de la imputación, como establece la Constitución Nacional, el juez competente solicitó el desafuero de Rivas, que representa a Paraguarí. A partir de ahí, el caso quedó estancado, pues con la resolución del desafuero, esta fue apelada a través de un recurso de reposición, atacándose la imputación del fiscal Piñánez.

El legislador colorado es firme candidato a perder su investidura, ya que cuenta en su haber con una de las causales de pérdida de investidura, que es el uso indebido de influencias, fehacientemente comprobado, como lo establece el artículo 201 de la Constitución Nacional.

CORPORATIVO. Ante esta situación es que los colorados apoyan fuertemente al liberal Carlos Portillo, cuyo pedido de pérdida de investidura está pendiente de estudio desde hace más de un mes y el corporativismo se afianza.

Portillo fue imputado por la Fiscalía por los delitos de tráfico de influencia, cohecho pasivo agravado, soborno y asociación criminal.

Dejá tu comentario