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Paraguayo que vivía en Venezuela con su familia regresó huyendo de la crisis

Un paraguayo que vivió 38 años en Venezuela volvió al país y trajo a toda su familia huyendo de la crisis económica y humanitaria. Perdieron todo y actualmente no tienen ningún bien, por lo que piden ayuda para recomenzar.

Tras 20 días de viaje por tierra, con hambre y el peligro del camino, el compatriota Ricardo Velázquez llegó hace menos de un mes al Paraguay con su familia, luego de 38 años de haber migrado a Venezuela.

En ese país conoció a la venezolana Eli Rojas, con quien se casó y tuvo dos hijos, de 21 y 17 años, actualmente. Además de un nieto, de 2 años de edad.

Ricardo trabajó como taxista y con sus ingresos pudo mantener a su familia por muchos años, pero la crisis económica y humanitaria que atraviesa Venezuela lo obligó a retornar a su país natal. Comenzó a pasar por muchas necesidades y quedó sin alternativas.

“Comíamos dos veces al día porque no nos alcanzaba, además no había comida, no había remedio, no había papel higiénico, crema dental, nada”, expresó en contacto con NoticiasPy.

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El cambio fue vertiginoso, relató el hombre, la inflación y la escasez de productos alimenticios que indicaban que la economía venezolana estaba cayendo comenzaron a notarse rápidamente.

“Todos los días subían los productos, un kilo de tomate costaba muy caro, carne no había, para conseguir pollo tuve que estar tres días, dormir en la calle. Y cuando llega el pollo tampoco te venden pollo entero, venden por piezas: alita, pechuga…”, comentó.

Pero la principal preocupación era su nieto, que necesitaba una mejor calidad de vida. Por eso, decidieron venir a Paraguay, según agregó Eli Rojas.

“Pasamos una odisea terrible, a mi nieto también lo trajimos porque pasamos muchas necesidades. No se estaba alimentando bien, hacíamos el sacrifico de darle su alimentación pero como podíamos, no era completa, no le dábamos leche porque no se consigue”, lamentó.

El niño nació con cuatro dedos en una mano, por lo que fue intervenido quirúrgicamente, pero no pudieron continuar su rehabilitación porque no tenían dinero para pagar el tratamiento.

La familia se aloja en una casa perteneciente a la hermana de Ricardo Rojas, ubicada en el barrio Trinidad, de Asunción, pero no tienen muebles y sobreviven entre muchas necesidades. Por eso están dispuestos a desempeñar cualquier oficio y a recibir ayuda de la ciudadanía.

“Puedo limpiar casas, cuidar niños, ser ayudante de cocina, lo que sea”, añadió la mujer.

La joven hija de Ricardo, quien es la madre del niño, se mostró más esperanzada. Contó que decidió venir con su padre a Paraguay pensando en el futuro de su bebé, pero que a pesar de todo, este podría ser “el comienzo de algo grande”, una oportunidad para mejorar su situación. “Sabemos que vamos a salir adelante”, expresó.

Las personas que deseen colaborar con esta familia, con donaciones o puestos de trabajo, pueden comunicarse al (0993) 361 471.

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