Economía

“Paraguay siempre buscó la renta en Itaipú y debe buscar industrialización”

La catedrática estadounidense Christine Folch aporta su mirada a las negociaciones por Itaipú. Dijo que Paraguay siempre buscó renta y ha sido muy poca. Debe buscar el desarrollo real con la energía, apuntó.

Además de lograr el título de historiadora en Harvard, con honores, y un PhD en Antropología por la Universidad de Nueva York, la investigadora norteamericana es una gran conocedora de la causa paraguaya. Empezó sus estudios sobre Itaipú en el 2007, vivió dos años en Asunción y ya lleva escritas varias publicaciones sobre la realidad energética nacional. La profesora de Antropología de la Universidad de Duke (Carolina del Norte), aseveró que el mejor camino para Paraguay es utilizar su energía. Más allá del aporte que puedan dar los especialistas extranjeros, como Jeffrey Sachs, enfatizó que la negociación tiene que ser llevada adelante por los paraguayos con autoridad moral, para tener presión y credibilidad del pueblo.

–¿Cómo inició tu relación con Paraguay?

–Viví acá entre el 2008 y 2010, seguí la negociación (Fernando Lugo-Lula da Silva). Había una apertura del Gobierno en aquel momento, para mostrar que quería hacer las cosas de manera diferente. Pude hablar con los integrantes de la mesa negociadora, con el equipo de la Comisión de Entes Binacionales, con la Cancillería, hablé con gente de Itaipú, acá y allá. Así nació el interés.

–¿Tocan este tema en la Universidad de Duke?

–Como soy profesora de Antropología, estudio, enseño y hago investigaciones en el contexto de la universidad sobre la naturaleza, medio ambiente, política y economía. Como Itaipú es un tema que en Paraguay llega al corazón de la gente, desde hace unos años empezamos un proyecto más público para intentar analizar la situación, para encontrar mejores preguntas y respuestas a la cuestión de qué debe hacer Paraguay con Itaipú. Tenemos jóvenes trabajando en la universidad, alumnos de grado y posgrado.

–¿Y qué debe hacer Paraguay con Itaipú?

–Creemos que Itaipú es un recurso muy importante. Vimos que el interés de Paraguay hoy en día es renta, es dinero, y es poquísimo, comparado con el recurso que es la hidroeléctrica. Pensamos que Paraguay debe ver Itaipú como fuente de desarrollo y para eso debe pensar en la energía en sí, en aprovechar la electricidad para generar industrialización acá en el país, para construir complejidad económica. Todos sabemos que la economía paraguaya está pasando por un momento difícil, yo veo en la calle. La soja y la carne han caído, y la economía ha disminuido 2%, comparado con el 2018. Es porque Paraguay depende de unos commodities, teniendo una fuente que puede utilizar para cambiar la economía del país. Así se podrá generar complejidad económica y aguantar mejor los bajones de los commodities.

–¿Cuál es su sugerencia para lograr esa diversificación?

–Pienso que hay recursos humanos que pueden ayudar con eso. Conozco a paraguayos que tienen ideas muy interesantes para compañías o que pueden atraer industrias de afuera que pueden instalarse acá para crear industrialización y empleo. Lo que es fascinante de la industrialización es que genera más actividad en la economía, no es solo dar dinero a alguien. Es darle la capacidad de consumir, de crecer. Esa sería la diferencia para Paraguay. Los ingenieros dicen que la demanda de energía ha crecido mucho en los últimos diez años, incluso más que la economía. Pero eso no genera el mismo impacto que enviar la electricidad a una fábrica. Paraguay aún tendrá 15 años de superávit de energía. Es un recurso único, no existen otros países así.

–La ANDE actualmente está ofertando esa energía y emprende nuevas obras de transmisión y distribución.

–Eso es parte del camino, lo que está haciendo ANDE es necesario, pero no suficiente. También hay que fomentar industria. Para eso tenemos que tener una cooperación entre emprendimientos y la Academia, que es donde se hacen investigaciones sobre la viabilidad de proyectos, sobre las necesidades en los lugares. Hay que tener una cooperación así para crear ideas y que se puedan conformar compañías. En mi país tenemos esa alianza entre los emprendimientos y la universidad. Vemos cada día el intercambio entre lo que pueden hacer una universidad y empresas reales.

–¿Qué se necesita para lograr este intercambio?

–El Gobierno necesita aportar primeramente seguridad jurídica. La gente que crea ideas necesita saber que puede implementarlas y seguir sus inversiones. Hay diferentes grupos en la sociedad, ellos deben estar mezclados con las investigaciones en la universidad. La responsabilidad del Gobierno es la seguridad jurídica y direccionar bien los recursos. Donde yo he visto la chispa es en los jóvenes paraguayos. Sus ojos brillan con ideas.

–¿Cómo ve las negociaciones con Brasil?

–El pasado de Itaipú es interesante, porque señala la ruta que ha tomado. Pero el pasado no determina el futuro. Debemos aprender de él y pensar mejor para el futuro. En el 2023 se cancela la deuda y la tarifa de energía garantizada baja. Propone una situación interesante, Paraguay tiene que sentarse a la mesa. Brasil se está preparando desde hace tiempo para las negociaciones. Hablé con alguien, quien me contó que en los años 90 vio a los diplomáticos antiguos de Itamaraty entregar sus archivos a los embajadores jóvenes. En los 90 ya se preparaban para el 2023. Ellos tienen una política de Estado y una institucionalidad.

–¿Qué necesitamos entonces para conversar con los brasileños?

–Necesitan pensar bien en qué es una negociación. Deben tener gente preparada, investigar la situación de manera fría, no con emociones y sentimientos. La gente que va a negociar debe tener autoridad moral y obligaciones cívicas. Tiene que ser paraguaya, no se puede importar a alguien para negociar con Brasil, porque no tendrá credibilidad. El negociador de afuera se irá y no escuchará los escraches. Y no es solo un negociador, una sola persona. Tienen que tener una mesa de especialistas.

–¿Cuáles son las fases de la negociación?

–Existe la mejor alternativa a un acuerdo negociado. Hay que pensar, si no llega a un acuerdo, cuál sería la mejor opción para uno y para la contraparte. Para eso uno tiene que investigar, antes de sentarse a la mesa. Paraguay tiene que pensar qué sería lo mejor, si no hay voluntad para cambiar el Tratado. Y planear qué se puede hacer, lo mejor que se puede lograr con la ruta no negociada. Deben ver que Brasil no es el enemigo, es un socio que tiene intereses. Se puede razonar con ellos, hay un Tratado que es claro. Paraguay tiene mucho para llegar bien a la mesa. Pero debe ser de manera planeada y no improvisada.

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