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Padre e hija retratan historias de Paraguay en la capital guaireña

Mediante pinturas que retratan historias y emblemas turísticos de Paraguay, Villarrica busca convertirse en la ciudad de los murales. Bajo esa premisa, don José Alfredo "Cacho" Resquín y su hija Ana Liz ponen su talento, dedicación y amor para llevar adelante el proyecto.

Don Cacho Resquín es presidente de la Asociación de Artistas Plásticos del Guairá, mientras que su hija se desempeña como vicepresidenta y además forma parte de la Sociedad Paraguaya de Artistas Plásticos y afines de Asunción.

Ambos abrazan la profesión de las artes plásticas y recibieron a Última Hora para contar sobre el gran trabajo que realizan en su ciudad.

El artista comentó que la idea de pintar los murales en el casco urbano de la ciudad surgió con un proyecto denominado "Villarrica, ciudad de los murales", llevado a cabo con la Asociación de Artistas.

La primera pintura que padre e hija concretaron fue el retrato de María Felicia de Jesús Sacramentado, Chiquitunga, que fue inaugurada unos meses atrás con la presencia del artista plástico Koki Ruiz. Esta iniciativa fue particular del Centro Cultural Ayala Talavera.

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El vicecónsul de España en Villarrica, Roberto Arrúa Mendoza, al ver el trabajo impecable que lograron, pidió a los artistas que desplegaran su talento en los muros del Club Social Centro Español.

Allí realizaron cinco murales inspirados en la parada del Karumbé, el Salto Suizo, una locomotora antigua, el Espíritu Santo y la imagen de un español con un indio guaraní, separados por un árbol.

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Karumbé Parada

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Salto Suizo y la imagen de un español con un indio guaraní

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La antigua locomotora

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Pinturas de los Resquín en los muros del Centro Español

Experiencias padre e hija

"Con Ana Liz diseñamos los dibujos porque nos dieron la libertad. Nos entendemos muy bien porque hace mucho tiempo que pintamos y no tenemos drama", dijo al ser consultado sobre la experiencia de trabajar en familia.

Ana Liz comentó que ya llevan 15 murales pintados con su padre y relató que las cinco pinturas que se pueden observar en las murallas del Centro Español las terminaron en dos semanas.

"Para mí es una experiencia única pintar con mi papá, creo que no todos pueden tener ese privilegio. Él es un maestro y siempre va a ser mi maestro; es un honor pintar con mi papá", expresó.

Les resulta muy enriquecedor y satisfactorio ver que sus obras queden plasmadas en las calles y que la gente pueda reconocerlos como artífices guaireños.

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Video: Richart González
Edición: Mathias Melgarejo

La fama de ambos fue creciendo y el Municipio de Villarrica los convocó para que pintaran un mural en homenaje al gran poeta guaireño Manuel Ortiz Guerrero y, al dorso, uno del escritor guaireño Ramiro Domínguez, que se pueden apreciar a la entrada de la ciudad.

Asimismo, bajo la colaboración de los Resquín, los artistas plásticos de Guairá pintaron un mural dentro de la Terminal de Ómnibus de Villarrica, precisamente inspirados en el panorama de la estación de buses. Mientras que la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica, campus Guairá, también les pidió una obra con el símbolo de la justicia.

La talentosa familia realiza pinturas al óleo, al acrílico, bodegones, paisajes, pirograbados, murales, tallados y esculturas en cemento; además de tallados con técnica impresionista, costumbrista y realista en diferentes soportes, como: piedras, telas, maderas, tejas o vestidos de noche.

Ahora buscan el apoyo de las empresas privadas para embellecer más la ciudad y que sea caracterizada por sus murales. A su vez, desean que los artistas guaireños sean reconocidos por representar la historia a través de la pintura.

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