País

Ordenanza convierte paradas de taxis en herencia

 

Erwing Gómez, Karina Godoy y Raúl Ramírez

Como si se tratara de una vivienda, un terreno o vehículos, cada espacio existente en las 79 paradas de taxis habilitadas en diferentes sectores de Asunción se constituyen en bienes que pueden ser heredados por los familiares de los trabajadores, una vez fallecidos.

Tal beneficio, que se suma al no pago por ocupación de espacio público, el abono del equivalente a solo un jornal mínimo por inspección técnica vehicular (ITV), cuando al contribuyente le cuesta tres jornales se encuentran contemplados en la Ordenanza 250/05, que establece normas de procedimientos para casos de sustitución de herederos de permisionarios de vehículos de alquiler.
La normativa, promulgada durante la administración comunal del intendente Enrique Riera, señala en su artículo 1° que las personas que soliciten el permiso de sustitución deberán presentarlo dentro del plazo perentorio de 180 días a partir de la muerte del titular, debiendo acreditar ese hecho y su condición de herederos.
PROPUESTA. El jefe del Departamento de Ingeniería de Tráfico de la Comuna asuncena, Esteban Cárdenas, señaló que en algún momento se debería revisar esta ordenanza, con el fin de que el permiso municipal que se concede a cada taxista tenga fecha de expiración o de caducidad.“Puede considerarse que dure cinco años y que después pase automáticamente de nuevo al ámbito municipal y se licite otra vez.
Se le puede dar cierto margen de preferencia al permisionario actual”, indicó. Agregó que “esto le obligará a que se actualice, que se modernice, a que mantenga la calidad del servicio. Debe cumplir con todas las exigencias para que se le renueve el permiso”.
Puntualizó que lo que no se puede seguir permitiendo es que por haber invertido en mantener en condiciones su rodado se le conceda una suerte de vitaliciado en las paradas “para sus hijos, sus nietos y hasta sus tataranietos”. Por su parte, Miguel Alonso, supervisor de Rodados de la institución municipal, manifestó que una vez fallecido el permisionario es la viuda la que debe heredar el lugar que queda vacante.
Acotó que en caso de no tener esposa, son los hijos quienes pueden acceder a este beneficio y de existir personas que son de distintos matrimonios, reconocidos con el mismo apellido, necesariamente tendrán que acordar en un documento a quién se le da la potestad de heredar el sitio en la parada.
Concluyó que todos los antecedentes son remitidos a la Dirección de Asesoría Jurídica de la Municipalidad de Asunción, donde se emite un dictamen en favor del heredero, pero en caso de no existir acuerdo, el lugar queda vacante hasta tanto se destrabe el impase entre los familiares del taxista desaparecido.
En el escenario actual, la administración de paradas incluso se ha convertido en un negocio privado muy lucrativo. Por web se ofertan de 90 a 200 millones de guaraníes.

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