Editorial

Ningún partido debe estar por encima de los intereses del país

Resulta cuestionable la actitud asumida por los diputados colorados, quienes han decidido dejar sin cuórum la sesión ordinaria de la Cámara Baja en esta semana para asistir a los actos de conmemoración del 132 aniversario de la Asociación Nacional Republicana, hoy 11 de setiembre. De este modo, los integrantes del partido en el Gobierno, que suman 43 legisladores, una vez más ponen a sus intereses sectoriales por encima de los intereses del país, optando por relegar el tratamiento de cuestiones importantes y urgentes para ir a hacer hurras a la ANR, a pesar de que se les paga millones por asumir la función legislativa. Es un gesto que resulta nocivo para el sistema democrático.

Primero el partido, después el país. Esta es la actitud que asumen los diputados que integran la Asociación Nacional Republicana, Partido Colorado, al decidir no concurrir a la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, prevista para este miércoles 11 de setiembre, con el pretexto de que deben participar de los actos de conmemoración del 132 aniversario de la organización política.

Fundado el 11 de setiembre de 1887 con el nombre inicial de Partido Nacional Republicano, el Partido Colorado es una de las dos fuerzas políticas más antiguas del país, junto con el Partido Liberal. Ha sido el partido que más tiempo ha permanecido en el gobierno a través de la historia y también el que ha sostenido a la más larga dictadura (Alfredo Stroessner, 1954-1989).

En la Cámara Baja, los colorados tienen mayoría propia, con un total de 43 legisladores, por lo que sin la presencia de los mismos resulta imposible la realización de una sesión, sea esta ordinaria o extraordinaria, debido a que los opositores solamente llegan a 37 y el quórum reglamentario es de 41 parlamentarios. Por esta razón, los diputados colorados han decidido que no se realice la sesión ordinaria de esta semana, debido a que ellos no podrán participar, al optar concurrir a los festejos por el aniversario de su organización política, que se cumplirán en la mayoría de las seccionales coloradas del país.

El propio presidente de la Cámara de Diputados, que también es presidente del Partido Colorado, anunció que sus colegas legisladores y correligionarios solicitaron autorización para ausentarse, por lo cual han decidido no realizar la sesión ordinaria de esta semana. Ante los cuestionamientos indicó que, si hace falta, convocarán a una sesión extraordinaria en la próxima semana.

Lo reprochable es el precedente que se deja con esta actitud. Los diputados perciben un salario superior a los 32 millones de guaraníes al mes, lo que representa un promedio de 1 millón de guaraníes por día, pagado con dinero de los contribuyentes para cumplir la función legislativa. Al no acudir a asumir esta función y preferir responder a los actos de su partido, obligando a suspender el funcionamiento normal de una cámara del Congreso, los colorados están defraudando la representación popular que les ha sido confiada por sus electores y malgastando el dinero del pueblo, lo cual plantea un gesto sumamente nocivo para el sistema democrático.

En momentos en que existen varios proyectos de ley considerados urgentes e importantes para varios sectores del país, y en una coyuntura que busca superar una etapa de crisis política que ha dejado varias cuestiones relegadas en el ámbito legislativo, la actitud de los diputados colorados arroja un precedente aún más negativo para el proceso político y refuerza la imagen de poca seriedad institucional para el plano internacional.

Esta actitud de poner en primer lugar a los intereses sectoriales de un partido político por encima de los intereses del país implica además un retorno a nocivas prácticas de épocas de la dictadura stronista, cuando la ANR era utilizada en función de las apetencias del autoritario gobernante y de los integrantes de su círculo de poder.

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