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Ni la procesión puede cruzar por la destrozada calle de Barcequillo

 

La calle Vivaldi, a pasos de la asfaltada y transitada Avenida Pratts Gill, en la ciudad de San Lorenzo, está desastrosa en un tramo de unos 50 metros. Los deterioros se arrastran desde hace varios años, y solo tuvo una superficial reparación para la época de proselitismo para las elecciones municipales pasadas, refieren los moradores de la zona.

La calle Vivaldi, situada en las cercanías de la congestionada Avenida Avelino Martínez, está totalmente poblada. En el pasado se construyó el empedrado desde Pratts Gill hasta el interior del barrio, en la zona de Barcequillo. Pero el raudal fue llevando por delante el pavimento y fue erosionando el lugar. Hoy ya no puede transitar ni un tipo de vehículo por el lugar; apenas pueden caminar los peatones.

“Ni la procesión de San Roque se puede realizar por esta calle a raíz del mal estado, porque la gente ya no puede pasar ni caminando por el empedrado”, comentó doña Benita Insfrán.

A 400 metros de Pratts Gill, sobre la calle Vivaldi está la capilla de San Roque, cuya fiesta patronal es el 4 de octubre, fecha en que realizan la procesión del santo patrono por esa zona de San Lorenzo, que ya no pasa por Vivaldi, ante los destrozos del empedrado.

Otros moradores comentaron que durante la campaña proselitista municipal del intendente Albino Ferrer, se arregló la calle. Después ya no se vio la presencia de obreros de la Municipalidad en el lugar, al volver a deteriorarse el pavimento tipo empedrado.

Erosión. Recorriendo el lugar, vecinos señalaron que el raudal es considerable por la zona en los días de mucha lluvia, y que el muro de piedra construido en forma transversal en la calle no aguantó la fuerza del agua.

Los pobladores indicaron que verán con agrado que los funcionarios y técnicos de la Municipalidad acudan al lugar para encontrar la forma de solucionar la erosión del terreno y del empedrado.

La calle Vivaldi también tiene un enorme matorral con basural en la intersección con Pratt Gill, que los vecinos suelen cortar para evitar que maleantes se refugien en el lugar como suele acontecer, refirió doña Nidia Torres.

La calle Vivaldi, desde Pratts Gill hasta la parte desmoronada del empedrado está totalmente toda cubierta por arena arrastrada por el raudal, que dificulta la maniobra de los vehículos que acceden hasta ese corto tramo de la vía. Los vecinos urgen también el despeje de toda esa arena acumulada.

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