Economía

“Necesitamos acelerar los motores económicos para la resiliencia del país”

En el Día de la Industria que se celebra hoy, la ministra Liz Cramer analiza la coyuntura del sector y destaca la necesidad de desarrollar “nuevas cadenas productivas para volvernos más resilientes”.

@rciciolli

Hoy se celebra el Día de la Industria Nacional, en un escenario económico para nada auspicioso, donde la desaceleración está afectando notablemente a los sectores productivos del país. En ese contexto, la ministra de Industria y Comercio, Liz Cramer, prefiere echar paños fríos a la situación y destacar las fortalezas que pueden convertir al Paraguay en un país resiliente, que se pueda recuperar de esta abrupta caída en el corto plazo y retomar el sendero del crecimiento económico experimentado en los últimos años. A continuación, responde a Última Hora sobre la hoja de ruta que impulsa su gestión para revertir la complicada situación de la industria local.

-¿Cuál es la situación actual de la industria nacional, qué avances se lograron en este último tiempo?

-El sector industrial representa hoy el 20% de la economía, empleando más de 330.000 personas en forma directa, con una tasa anual del crecimiento promedio del 5,4% en los últimos 7 años. Sin embargo, el impacto que sigue teniendo el factor climático y los choques externos en el desempeño económico en conjunto dejan claro que debemos priorizar un cambio de la matriz productiva, acelerar la tasa de crecimiento de la industria e impulsar nuevas actividades y cadenas productivas para volvernos más resilientes.

-¿Cuáles son los puntos fuertes de la industria actual y cuáles sus debilidades?

-Entre sus principales fortalezas se destaca la oferta de mano de obra joven y productiva. En los sectores que ocupan mucho empleo sobresale la productividad de la mano de obra paraguaya, por encima de otros países de mayor desarrollo industrial. También se identifican entre sus fortalezas el “saber hacer” en determinados subsectores, la diversificación sectorial de los últimos años, la existencia de sectores dinámicos a escala regional y nacional y un nivel salarial competitivo en la mayoría de los sectores. En cuanto a las debilidades, falta una mayor especialización productiva en actividades tradicionales, la reducida inversión en investigación y desarrollo tecnológico (I+DT), el bajo nivel de cooperación (clusterización), el reducido nivel tecnológico y formativo (mano de obra y mandos intermedios y superiores) y la elevada dependencia externa en ciertos sectores.

-¿Cómo se puede ir revirtiendo esas debilidades?

-Los recientes acuerdos alcanzados entre el Mercosur y la Unión Europea y EFTA significarán para la industria paraguaya el acceso a un mercado integrado de 814 millones de personas, con un comercio bilateral de más de USD 107.000 millones anuales. Ciertamente, esto tendrá su tiempo y gradualidad de implementación, pero será parte del mercado global al que accederemos en condiciones preferentes. Al mismo tiempo, seguimos en negociaciones con Corea, Singapur y Canadá buscando ampliar las oportunidades para nuestro comercio exterior. Esto será aprovechable efectivamente en la medida que la industria nacional sea competitiva y para ello es imperativo incorporar la innovación y la tecnología.

-¿Cómo afectaría la recesión económica actual a la industria a corto y mediano plazo?

-Evidenciamos una necesidad imperiosa de acelerar los motores económicos que nos den más resiliencia ante los choques externos, para eso debemos acelerar la industrialización con mayor valor agregado, atraer industrias que nos ayuden a usar mejor nuestra energía y desarrollar otros dinamizadores para el desarrollo industrial. A corto plazo, con las medidas de reactivación económica del Gobierno y las expectativas desde los sectores productivos, esperamos un efecto “rebote” para el 2020. Algunas de estas medidas consisten en poner a disposición del sector industrial líneas de créditos para la inversión, a través de las entidades públicas como el BNF, la AFD, el CAH y el Fondo Ganadero (FG). Otra medida sería la reducción total de aranceles a la importación de bienes de capital (maquinarias y equipos) por 6 meses.

-¿Qué avances hay sobre el acuerdo automotriz con Brasil a nivel de la industria de autopartes?

-Dentro de la cadena automotriz regional, Paraguay se convirtió en un proveedor clave de autopartes para Brasil y Argentina. En este contexto, reinstalamos las negociaciones con Brasil y la iniciativa de llegar a un acuerdo similar con Argentina. Las negociaciones están en pleno curso, escuchamos las demandas, inquietudes y expectativas de los sectores afectados, y compartimos con distintos referentes económicos los alcances multidimensionales de tales acuerdos. En paralelo, tras 15 años de pausa, el Mercosur propone abrir el debate para incorporar al sector automotriz, lo que significa que los Estados Partes reconocemos la importancia de acordar las condiciones para un libre comercio en este sector. También debemos tener en cuenta los acuerdos con la Unión Europea y EFTA.

-¿Cómo influyen los incentivos de la Ley 60/90 en la industria nacional?

-Este régimen de incentivos permite la instalación de nuevas industrias en el país, de origen nacional y extranjero, así como también la ampliación de las ya existentes, que lo utilizan para modernizar su sistema productivo adquiriendo bienes de capital y tecnología de punta. Este marco legal se combina con otras herramientas como el Régimen de Maquila, el Régimen de Materia Prima, la Política Automotriz Nacional, entre otros, que conforman nuestra legislación en esta materia. Un total de 157 empresas nacionales y extranjeras ya invirtieron en el país gracias a la ley de inversiones 60/90 y/o Maquila, o reinvirtieron en ampliaciones o equipos por USD 443 millones (nuevas inversiones por USD 323 millones y USD 120 millones en ampliaciones y equipamientos). Esto, claramente, señala una apuesta al Paraguay.

-¿Cuáles son las estrategias para posicionar a la industria paraguaya a nivel internacional?

-El relanzamiento de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) es una muestra concreta de que contamos con una hoja de ruta para fortalecer la industria local, con el apoyo al mejoramiento de la competitividad, el impulso de cadenas de valor, clústeres y sectores industriales con ventajas comparativas reveladas. Adicionalmente, están los temas transversales como logística y facilitación a ser articulados con los sectores públicos y privados, y el impulso de una agenda de promoción internacional con participación en ferias, misiones comerciales, presentaciones país, rondas de negocios, diversificación de las exportaciones con una mayor competitividad, mejorar el clima de negocios, fortalecer la capacidad institucional del Ministerio de Industria y Comercio; y promover el acceso a financiamiento y acumulación de capital. Además, alcanzamos acuerdos a nivel Mercosur con otros bloques económicos (Unión Europea y EFTA), y otros que se encuentran también en plena negociación (Corea, Singapur y Canadá). Estos nos abrirán las puertas de un mercado internacional amplio, con oportunidades concretas en sectores como agroindustria, productos orgánicos, biocombustibles, autopartes, productos químicos, entre otros.



El relanzamiento de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) es una muestra de que contamos con una hoja de ruta para fortalecer la industria local.

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