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Mujeres rurales piden fin de la violencia en el campo

Las mujeres rurales de Paraguay levantan su voz contra la violencia que sufren desde el Estado y exigen que se garanticen sus derechos a tener una tierra para trabajarla y alimentar a sus hijos, sin amenazas de desalojos.

Mujeres campesinas se suman este domingo a las movilizaciones del #25N y piden que termine la violencia que sufren tanto por parte de organismos de seguridad del Estado, como por parte de colonos brasileños. En este sentido rechazan los violentos desalojos en los asentamientos instalados en el interior del país.

“Nos humillan, nos maltratan, como si fuésemos criminales, por defender nuestro derecho a la tierra y se la otorgan a personas que vienen de afuera que nos menosprecian a los que somos de este territorio”, lamentan las dirigentes de varias organizaciones que se reúnen hoy en la Plaza O’Leary, a la espera de la gran marcha de mujeres.

En este espacio del microcentro participan de charlas sobre la distribución de tierras en el Paraguay y la lucha de las mujeres campesinas por la soberanía alimentaria, a cargo de los investigadores Quintín Riquelme y Cristina Olazar.

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Recuerdan la muerte de María Ester “Mami” Riveros, la primera mujer asesinada en el marco de conflicto por la tierra en Puente Kyjhá, en Canindeyú, mientras que otra dirigente, María Segovia, vive bajo amenazas.

“El Estado, en vez de protegernos por luchar por el territorio, utiliza todo el poder para criminalizarnos, para perseguirnos, para procesarnos judicialmente”, denuncian.

Para ellas, la tierra es de quien la trabaja y en este sentido defienden las ocupaciones campesinas en propiedades de latifundistas y rechazan el cultivo extendido de soja, al considerarlo un rubro que provoca la expulsión de los pobladores de sus comunidades y la contaminación del ambiente.

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Las trabajadoras del campo exigen que se les garantice la tenencia de tierra y que se les reconozca como garantes del territorio y cultura, a lo que ellas llaman teko.

“Nosotras seguiremos defendiendo la tierra para quienes la trabajan, la cuidan y la sienten parte suya. Seguiremos defendiendo la soberanía de Paraguay, hablando nuestra lengua, preservando nuestras tradiciones, cultivando una agricultura familiar a pequeña escala, diversa y sin venenos, salvaguardando nuestras semillas nativas”, advierten.

Para el mediodía preparan la tradicional olla popular, un almuerzo que comparten con todos los participantes de la charla y luego se sumarán a la marcha de varias organizaciones de mujeres que partirá a las 16.00 desde la Plaza de la Democracia hasta la Costanera de Asunción, donde las actividades del #25N cerrarán con un festival.

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